He visto a La Pegatina en directo muchas veces, tantas que se me ha olvidado el número y todas he salido con la sensación de que son uno de los mejores grupos en directo que hay.

Quizás no sean los más virtuosos ni tengan el sonido más perfecto pero lo que hacen bien lo hacen mejor que ninguno. Su negocio es la fiesta, la verbena, el poner a la gente a saltar, a bailar, a corear y ahí son unos maestros.

El grupo, originario de Montcada i Reixach, fue fundado en 2003 por Ruben, Adrià y Ovidi. Quince años después la banda se ha ampliado a ocho miembros con Ferran al bajo, Sergi a la batería, Axel a la trompeta, Romain a los teclados y Miki a la guitarra eléctrica además de haber sacado seis discos de estudio y haber girado sin parar por todo el mundo.

En el Wizink Center celebraron su quince aniversario con un concierto especial de casi tres horas lleno de sorpresas e invitados. Un fiestón con producción y escenario a cargo de Yllana en el que fueron apareciendo como invitados una banda de mariachis, la Balkan Paradise Orchestra, Macaco, Green Valley, Amaral, Antonio Arco, Rozalen, Rayden, Arkano, Tuli, Pipo Ti, Roberto Lorenzo, Victor Guadiana y La Canija.

Un concierto apabullante que se hizo corto, a pesar de la largo que fue, porque todo el rato estaban pasando cosas, una bailarina acompañaba una canción, caían globos gigantes o calcetines del techo, salía un invitado al escenario o todo el mundo se ponía cantar "A la la long" por ejemplo.

Quizás los conciertos de La Pegatina del pasado fueran mucho más acelerados, subidos de velocidad y sin un segundo para respirar pero se nota una evolución a lo largo de los años que ha desembocado en lo que vivimos anoche.

La Pegatina siguen siendo pura fiesta, desenfreno, rumba acelerada y ska mezclados a partes iguales pero ahora dejan espacio en su show para momentos más reposados como "La tempestad", "Y se fue", "Algo esta pasando" o "Alosque".

Ayer disfrute muchísimo de esos momentos al igual que salté como un loco con "Llovera y yo veré", "El gat rumbero", "Una mirada", "Maricarmen" y todas las canciones aceleradas de estos genios de la rumba verbenera.

El éxito de La Pegatina no es casualidad, nace del saber hacer bien las cosas, el tomarse todos los aspectos de la banda con seriedad y como un trabajo. Les conozco desde hace más de diez años y he visto a pocos grupos currárselo tanto como ellos, sobretodo en la parte no musical: la pagina web, las redes sociales, el merchandising, las giras constantes, el arte de los discos, los carteles todo lo han gestionado ellos desde el principio con una dedicación y un cariño que les ha llevado a donde están hoy.

Por todo esto les deseo muchos años más de buena música, grandes éxitos y más grandes conciertos a mis queridos amigos de La Pegatina.