Los madrileños Kingdom calentaron el concierto con su pop electrónico actual perfectos para volver cuarenta años en el tiempo con OMD, uno de los primeros grupos de pop electrónico de la música popular.

Andrew McCluskey y Paul Humphreys se conocieron en el colegio a finales de los setenta. Inspirados por Kraftwerk decidieron montar un grupo de pop electrónico y New Wave llamado OMD (Orchestral Maneouvres in the Dark). 40 años después tras varios parones, cambios en la formación y regresos, ambos siguen sacando discos y subiéndose a escenarios de medio mundo.

Hacía tiempo que no veía La Riviera tan llena como el sábado para ver a este grupo británico de los ochenta. Un viaje a la época de los sintetizadores, la new wave, los sonidos minimalistas y las canciones pegadizas.

Dos horas en las que hicieron un extenso repasado a su carrera en veinte canciones. Un setlist redondo al que sólo le faltó "Walking On The Milky Way", pero que hizo las delicias de un público entregado.

Subía la temperatura cuando se tocaron "Souvenir", "Son In Love", "Joan of Arc" y "Sailing on the Seven Seas" demostrando que todavía tienen mucha fuerza en el cuerpo y mucha más vigencia de la que hubiera pensado.

El momento estrella fue cuando tocaron "Enola Gay", ese himno contra la guerra que sigue siendo un cañonazo cuatro décadas después y cuyo mensaje desgraciadamente sigue siendo de actualidad.

Buen cierre en los bises con "If You Leave", "Secret" y su primer single "Electricity", una de las primeras canciones y de las más representativas de la historia del synth pop.

Siempre es un placer ver en directo a uno de esos grupos míticos que tanto has escuchado desde siempre y ver que no han perdido su magia. McCluskey es un tremendo compositor de canciones y un mejor bailarín sobre el escenario.