The Lumineers intentaron jugar a lo grande y aunque no triunfaron del todo dejaron un muy buen sabor de boca. Este grupo de folk-pop de Denver se volvieron tremendamente famosos en 2012 cuando su primer single "Hoy hey" fue número uno en las listas alternativas y rock de Estados Unidos.

Nacidos al calor de la ola folk que estaba triunfando en todo el mundo gracias a Fleet Foxes, Mumford and Sons o The National entre otros, daba la impresión de que The Lumineers iban a ser grupo de un sólo éxito. No podía estar más equivocado y lo demostraron en Madrid presentando su tercer disco de estudio, III, con un concierto lleno de luz y canciones pegadizas.

Wesley Schultz y Jeremiah Fraites ofrecieron dos solidas horas de concierto acompañados de Stelth Ulyang, Byron Isaacs, Brandon Miller y Lauren Jacboson. Sonidos folk, percusiones muy marcadas y melodías coreables con un sonido perfecto y redondo.

Lumineers tocaron "Hoy hey" y "Ophelia", dos de sus canciones más conocidas en mitad del setlist en lugar de dejarlas para el final demostrando que tienen repertorio de sobra. Un concierto que cerraron por todo lo alto con "Stubborn love" como cuarta canción en los bises.

El concierto sonó bien, el escenario tenía un diseño acogedor, Wesley cantó precioso y el público coreo la mitad de las canciones pero le faltó un punto de energía, de más emoción y de magia para ser un conciertazo.