Demasiados años después he conseguido ver a El Kanka en directo y puedo decir que ha superado todas mis expectativas. Por cosas del destino hay artistas a los que acabo viendo en concierto muchas veces y otros que se me escapan como El Kanka. Le descubrí en torno a 2013 gracias a las canciones 'Canela en rama' y 'Que bello es vivir' y siete años después cierro mi círculo con él.

El viaje de El Kanka en el Wizink Center ha sido largo, difícil y lleno de mucho trabajo. Aquel cantautor malagueño que llegó a Madrid en 2007 y que empezó a darse a conocer en bares como Libertad 8 o El Buho Real ha tardado 13 años hasta conseguir juntar a 8.000 personas en el Wizink Center.

Un concierto de más de dos horas y 24 canciones en las que Juan Gómez hizo un repaso por lo mejor de los cuatro discos que conforman su carrera. Arranco con 'Volar' y desde el primer minuto de concierto ya estábamos como flotando.

Los éxitos y las colaboraciones se fueron sucediendo 'Querría', 'Para quedarte' con Rozalen, 'Andalucía', 'Vengas cuando vengas' con Carmen Boza o 'Tu olor' entre otros.

Acompañado de su inseparable Mani a la percusión y con una banda de seis músicos Kanka desplegó todos sus trucos y su particular mezcla de estilos que va desde la canción de autor a la rumba pasando por el funk, el vals o el bolero.

El repertorio de El Kanka es soberbio y tiene tantos temazos que tras 90 minutos de canciones que el público se sabía prácticamente de memoria cerró por todo lo alto tocándose seguidas 'Si se puede', 'Lo mal que estoy y lo poco que me quejo', 'Canela en rama', 'A desobedecer', 'Instrucciones para bailar un vals', 'Después de esta mañana', 'Me gusta' y 'Que bellos es vivir'.

Lo digo siempre tras un concierto que me haya encantado pero esta vez más que nunca quiero volver a sentir ese buen rollo, esa sensación como de estar volando en otro concierto de El Kanka.