¿En qué se parecen Ramoncín y un jovencísimo poeta prodigio, Pedro Lecanda Jiménez-Alfaro, estudiante de Derecho y de Filosofía, que escribe a la sombra de una mística inclasificable, de una santa casi sin Dios como fue Simone Veil?

Hay una sutil cadena de transgresiones, no siempre estrepitosas ni evidentes, que mantienen la libertad y la dignidad humana a flote y que acaban abriéndose paso a través de la aparente incomunicación entre generaciones.

Los nuevos poetas abrevándose en los viejos rockeros, los viejos rockeros volviendo a explicar desde el principio para qué sirve en realidad la poesía. Maricas de terciopelo, ángeles de Rilke, grávidas gracias de Simone Veil, Hannah Arendt plantando cara a la adversidad del conocimiento. Todo es lo mismo y nada es igual en el nuevo Libros por Un Tubo de Anna Grau.