Reeves ha modificado el software de su robot aspirador, de la conocida marca Roomba, para que diga tacos y grite cada vez que se choca con un mueble o una pared.

Se trataba de un reto que le habían planteado muchos de sus seguidores en los comentarios.

Para conseguirlo, instaló un pequeño ordenador que almacenaba las palabrotas que previamente había grabado el propio Reeves, además de varios sensores ópticos, un altavoz con Bluetooth y un receptor de radio.

Para mostrar al mundo su invento, el joven youtuber llevó el robot aspirador a un centro comercial y así poder captar las reacciones de los clientes.

Como era de esperar, el malhablado Roomba causó sensación en los asistentes al centro comercial.

Reeves no tardó en subir el vídeo a Youtube, que a su vez se convirtió rápidamente en viral. En apenas cinco días contaba con más de 4 millones de visualizaciones en la popular red de vídeos.