‘Recuerden, recuerden, el cinco de noviembre. Conspiración, pólvora y traición’. La noche del pasado sábado y en la ciudad inglesa de Kent, una efigie del productor cinematográfico Harvey Weinstein ardió en llamas para conmemorar la Noche de Guy Fawkes o Noche de hoguera.

La historia de esta tradición es muy conocida: Guy Fawkes fue un católico inglés que, en 1605, intentó hacer volar por los aires el palacio de Westminster, sede del parlamento británico. Sucedió la noche del 5 de noviembre, y para conmemorar el fracaso del conspirador, se decretó que cada año, y coincidiendo con ese mismo día, se quemara una efigie de Guy Fawkes.

Guy Fawkes es además famoso por la película V de Vendetta y por el grupo de activistas Anonymous, que usa su rostro como emblema. Este año, sin embargo, la Edenbridge Bonfire Society ha preferido fabricar una efigie de Weinstein para que sea pasto de las llamas.

“Lo mismo que el año pasado, este había muchos candidatos a convertirse en la efigie de Guy, especialmente en el mundo político y cultural”, anunció recientemente la sociedad Edenbridge Bonfire.

 

“Sin embargo, Weinstein era la opción obvia debido a las denuncias sobre su despreciable conducta, que en Edenbridge Bonfire Society encontramos completamente horrenda.” “Por supuesto no hay nada gracioso en el comportamiento de Weinstein, y por eso parece justo que se lleve su merecido en forma de efigie”, han añadido en un comunicado.

Cada año, la Edenbridge Bonfire Society quema la efigie de un personaje de actualidad con el propósito de recaudar fondos para causas humanitarias (se esperaba una recaudación de más de 5.000 libras), aunque también como castigo al personaje en cuestión.

De ahí que otros famosos que han ardido en Kent en forma de efigie haya sido gente como Lance Armstrong (después de su escándalo por dopaje), Saddam Hussein y Donald Trump. En inglés, el nombre Guy también significa ‘tío’, y este año es sin duda Weinstein el que merece un escarmiento.

Las denuncias por acoso sexual contra el magante aumentan cada día y han generado una cascada de acusaciones contra otros grandes nombres de la industria del cine en Hollywood, por ejemplo Kevin Spacey. Además de la de Weinstein en Kent, en Reino Unido también han ardido efigies de Donald Trump, Theresa May, Vladimir Putin o Kim Jong Un.