La globalización, ese palabro que tanto usábamos a comienzos de los 2000, ha llegado a las series de televisión. ¿Qué queremos decir con esto? Que la internacionalización televisiva ya no solo funciona de unas industrias (normalmente Occidente) a otras (normalmente, el resto del mundo), sino que cada vez es algo más multidireccional.

Hace unos años, lo habitual era que fueran las series estadounidenses las únicas en verse alrededor del planeta, y aunque hoy este sigue siendo el mercado más poderoso, han cobrado gran fuerza las ficciones europeas, las latinoamericanas, incluso las asiáticas.

Uno de los últimos casos de estudio es precisamente español; 'La casa de papel' se ha convertido en un fenómeno en España, pero los monos rojos y las máscaras de Dalí también se ven en Latinoamérica y Europa. Es una de las series de habla no inglesa más vistas por la audiencia mundial y hasta se ha hecho con un Emmy internacional.

Ante este panorama, en los últimos meses nos hemos encontrado con un par de noticias muy curiosas. Desde el pasado diciembre hasta mediados de enero se han estrenado en España dos series asiáticas que, lo creas o no, se han rodado en España.

La primera, la que más sensación ha causado, es la coreana 'Recuerdos de la Alhambra', grabada ya imaginas dónde; la segunda es la japonesa 'Magi: la Embajada de los Jóvenes Tensho', con localizaciones castellanas como Valladolid y Salamanca.

"¿Y esta coincidencia? ", puede que te preguntes, pero además puede que no sea una casualidad y que estas dinámicas hayan llegado para quedarse. Está claro que hazañas como estas serían inconcebibles sin la contribución de plataformas televisivas que no solo emiten en multitud de países, sino que producen ficciones en aquellos en los que operan.

'Recuerdos de la Alhambra' y 'Magi'

Pero bueno, entremos en harina. ¿De qué van estas series? La primera en llamar la atención hace un par de meses fue 'Recuerdos de la Alhambra'. Se trata de una ficción de Corea del Sur, de 16 episodios, en torno a un joven ejecutivo que se traslada a Granada, siguiendo la pista del creador de un videojuego de batallas medievales.

La verdadera aventura comienza cuando Yoo Jin-woo conoce a la hermana de este, Jung Hee-joo, que regenta un hostal en la ciudad. Tras la desaparición del desarrollador ambos se ven inmersos en una expedición entre dos realidades, la del videojuego y la de granada.

'Recuerdos de la Alhambra', rodada también en Barcelona y Girona (además Budapest, Hungría y Eslovenia), combina el espíritu medieval y mágico de la joya andaluza con sus bonitas localizaciones. Sus críticas en Corea del Sur han sido magníficas.

Pero la industria coreana no es la única que se ha dejado seducir por el encanto de los parajes españoles. Te hablábamos antes de 'Magi: la Embajada de los Jóvenes Tensho', una teleserie japonesa, de 10 episodios, que profundiza en un episodio histórico casi desconocido: el inicio de las relaciones internacionales entre Japón y Europa a través del Papa.

Filmada en ciudades de Castilla y León como Valladolid y Salamanca, también en otros enclaves de las provincias, la ficción narra el viaje que cuatro niños japoneses, los niños Magi (de "mágicos") realizaron por el Viejo Continente, durante más de ocho años, en el siglo XVI.

Eran conocidos como la misión Embajada Tensho, y llegaron a reunirse con el Rey Felipe II y con el Papa. Recordemos que en Salamanca se rodó recientemente 'Still Star-Crossed', basada en la historia de Romeo y Julieta.

Escenarios extraños y exóticos

Pero, ¿por qué esta repentina fiebre asiática por las tierras españolas? Puede que el rodaje de 'Recuerdos de la Alhambra' y 'Magi' sea solo una casualidad, pero dicen mucho de las actuales dinámicas televisivas.

Como apuntábamos antes, una consecuencia de la popularización de las plataformas online es una mayor internacionalización, y no solo en el sentido de que podemos ver series de multitud de países, sino también rodar en ellos.

En este caso, hay un componente de exotismo, además. Hoy sucede así al igual que muchas películas y series occidentales se han ambientado en países asiáticos, con relatos de inmigrantes o turistas inadaptados, como 'Lost in Translation', o universos casi futuristas, como 'Lobezno inmortal' o 'A todo gas: Tokyo Race'. En ellos se suele dar una imagen idealizada de escenarios que nos resultan exóticos, extraños.

Pues justamente algo así es lo que proponen 'Recuerdos de la Alhambra' y 'Magi: la Embajada de los Jóvenes Tensho': ambientar ficciones en ambientes mágicos, medievales, que suponen un contraste evidente con su propia cultura, con sus propios eventos históricos.

En este caso merece la pena recordar también la contribución que ha realizado 'Juego de Tronos' a la hora de poner en valor los escenarios de España, y las políticas autonómicas que promueven los rodajes internacionales, con exenciones de impuestos, por ejemplo.

Esta realidad crea además un mercado turístico que, por un lado, permite seguir remando las semillas plantadas por estas series, pero que, por oro, en ocasiones genera un efecto 'boomerang': cuando las grabaciones acaban y las productoras se marchan algunos de estos enclaves se deprimen económicamente.