Por ello, la perspectiva de género es un instrumento básico y fundamental para revelar la realidad de las relaciones que mujeres y hombres establecen y los factores que contribuyen a explicar los fenómenos derivados de dichas relaciones para luego aplicar políticas públicas efectivas porque el machismo solo será erradicado cuando haya voluntad política, ni antes ni después, no me creo esos artículos que dicen que la brecha de género se solucionará en no sé cuantos años, no es cierto, al igual que el tiempo no cura nada si tú no haces nada por sanar el machismo no desaparece hasta que haya voluntad política por erradicarlo.

Tenemos, porque nos han educado y socializado en una sociedad patriarcal con cultura machista y de la violación que exalta la violencia, una visión androcéntrica del mundo, es decir, los hombres representan todas las necesidades generales y universales.

Esto se ve muy claro en que las mujeres cuando leemos libros o vemos series, películas en donde los protagonistas son hombres no nos cuesta nada identificarnos con ellos y meternos en su piel pero esa dificultad que nosotras no sentimos, sí la sienten los hombres cuando la protagonista es una mujer y esa mujer no es objeto pasivo de (sus)deseo(s) sino sujeto activo deseante.

Esa dificultad se manifiesta muchas veces como rechazo e incluso enfado, desprecio y violencia. Solo hay que leer las opiniones de hombres ante la película Capitana Marvel, por ejemplo o las reseñas de señores a libros escritos por mujeres.

Introducir la perspectiva de género es obtener y analizar datos desagregados por género con diferentes necesidades específicas y concretas, por tanto, la perspectiva de género es una opción política para desvelar la posición de desigualdad y subordinación de las mujeres en relación a los hombres pero también es una perspectiva que permite ver y denunciar los modos de construir y pensar las identidades sexuales desde una concepción de heterosexualidad normativa y obligatoria que excluye.

No es casualidad, ni mucho menos, que se haya arremetido lo primerito contra los movimientos feministas y LGTBI. Y mira que yo he sido crítica con el lema “love is love” como representativo de la integración de cualquier tendencia sexual pero porque se me queda corto que sea solo el amor lo que te valide.

El deseo, la atracción y las ganas compartidas me parece mucho más acertado pero eso sería otro tema que se resumen, muy a groso modo, que mientras el movimiento feminista quiere avanzar y sumar para toda la ciudadanía, el patriarcado quiere estancarse en un sistema que favorece al hombre a costa de restar libertades de la mujer.

Obviamente todo, absolutamente todo, tiene que tener perspectiva de género porque las mujeres somos más de la mitad de la población y las mujeres estamos en todas las áreas, tanto públicas como privadas, aunque la acumulación de poder está, aún, en manos masculinas.

Juguemos a un juego. Apuntad:

¿Cuántos nombres de calles de mujeres hay y cuántos de hombres y qué han hecho esas mujeres y qué han hecho esos hombres?

¿Cuántos nombres de centros educativos hay con nombres de mujer y cuantos de hombre y qué han hecho esas mujeres y qué esos hombres?

¿Cuántas paradas de metro tienen nombre de mujer y cuántas de hombres?

¿Cuántas mujeres aparecen en la lista de los mejores libros y cuántos hombres?

¿Cuántas mujeres aparecen en los libros de texto y cuántos hombres?

¿Cuántas genias hay y quienes son sus musos? Es broma, ni siquiera existe la palabra genia.

¿Cuántas artistas y cuántos artistas hay en cualquier museo o feria?

Enfermería o profesorado, profesiones muy feminizadas pero oye, mirad los catedráticos y las catedráticas, el profesorado de infantil y primaria por género y mirad quien es el director del colegio de enfermería.

Así sin saber resultados me atrevo a decir que 80% hombres, 20% mujer, en los mejores casos, y que un gran número de mujeres que se nombran son escritoras, y siempre las mismas, relacionadas con o de la monarquía, la religión católica y puede que alguna heroína local.

No es verdad que las mujeres hayan estado relegadas únicamente al cuidado de la casa y la familia, matizo, por lo menos no todas y no solo aun que sí es lo que nos hacen creer y desean que hagamos porque así ser mujer es trabajar gratis para el estado. Las mujeres siempre hemos hecho cosas por mucho que nos quieran invisibilizar y silenciar, por eso es tremendamente necesario la perspectiva de género.

Haced el juego y lo veréis con vuestros propios ojos. Todo se educa, incluso la mirada, y no es cuestión de ir diciendo sillas y sillos, como creen algunos, que supongo su capacidad no les da para más o sí les da pero son malas personas que no quieren un mundo justo ni democrocático, pero sí es importantísimo nombrar a las mujeres porque lo que no se nombra no existe, o peor aún, se lo nombra con un nombre que no tiene nada que ver con lo nombrado” que escribió mi querida y admirada Lucía Baskaran en su primera novela 'Partir'.

Nuestra palabra no vale nada pero los hechos, hechos son y los datos cantan, no es que ahora veamos machismo en todos lados es que siempre lo ha habido, sí, ahora también, es que gracias al feminismo y a la perspectiva de género sabemos mirar. No hay más ciego que el que disfruta de privilegios que restan derechos a o otras personas.