Mario Tardón nos habla desde Los Ángeles, dónde todavía no aspira a grandes papeles, sino a vivir de su trabajo como actor y poco a poco a hacerse un hueco en la industria. Se ha asentado allí pero sigue acudiendo a castings y rodando en España y allá donde le llamen.

Un español que se traslade a Hollywood debe empezar desde cero, a hacer contactos, a hacerse con el idioma, y a saber cómo funcionan las cosas allí. Probablemente, empiece haciendo de terrorista o de pizzero, pero el premio por salir victorioso en esta aventura merece la pena: vivir de su trabajo, cosa que en España resulta casi imposible.