Su nuevo modelo de asientos, el Skyrider 3.0, introduce una posibilidad que hasta ahora pocos se habían atrevido a proponer.

Presentado en la última feria aeronáutica de Hamburgo, el Skyrider 3.0 incrementaría en un 20% el número de pasajeros que pueden viajar en el interior de un avión.

En realidad, el Skyrider 3.0 es algo parecido a aun minúsculo asiento con respaldo, en el que los pasajeros viajarían prácticamente erguidos.

El prototipo es una respuesta al incesante crecimiento del número de pasajeros en los vuelos comerciales, que tiende a duplicarse cada 15 años.

Pero el proyecto de Aviointeriors tiene una pega casi insalvable: la normativa vigente.

Esta exige que, en clase turista, haya un mínimo de 71 centímetros de distancia por cada fila de asientos. El Skyrider 3.0 apenas llega a los 60 centímetros.

Para sortear esa normativa, la empresa italiana propone la creación de una nueva clase por debajo de la turística: la Basic, que permitiría viajes low cost… a cosa de la comodidad de los pasajeros.