Porque la fotografía más auténtica es la que entabla un diálogo irónico entre sus protagonistas, y lo hace de forma espontánea: por sorpresa

Exacto. Sin Photoshop o trucos de estudio, solo a base de casualidad y un ojo despierto capaz de apretar el clic de la cámara cuando hay que hacerlo.

Estas fotos son de Alan Burles, un creativo publicitario amante de la caza de estas instantáneas, que no se separa de su cámara Leica y agudiza el ingenio para sacar de contexto situaciones rutinarias.

Un pintor parece volar cuando Burles juega con el diafragma, y así logra fundir una escalera blanca con la pared que tiene delante.

O un hombre comiendo un bocadillo, mientras es devorado por el logo de los Rolling Stones...

Gracias a su ojo experimentado, este año Burles ha ganado el premio SPI Street por su obra en la que retrata lo que todo el mundo mira pero casi nadie ven a simple vista.

Como la boca histriónica de Nigel Farage, el líder del partido UKIP del Reino Unido, convencido de que el Brexit es la mejor opción....

El cráneo de un lector de periódicos, al que se le ven las ideas sobre la calva...

Un Superman valiente mirando fraternalmente a un pobre hombre desolado...

Y una de las favoritas del galardón, las colegialas en el kebab, donde no todo es lo que parece.