Sobre todo, se usa desde las filas feministas para denunciar no solo ese comportamiento tan poco cívico (en vagones de metro como los de Nueva York o Madrid se combate por medio de campañas de los ayuntamientos) sino como metáfora del dominio masculino sobre el espacio público.

De ahí, también que luego el feminismo acuñara un nuevo término, el ‘womanspreading’, tratando de que las mujeres conquisten el espacio que les ha sido arrebatado.

La palabra se ha viralizado como hashtag en Instagram. Usándolo, las mujeres posan en sus casas, trabajos o en lugares públicos en esa misma posición masculina, con las piernas abiertas y ocupando el espacio contiguo.

Recordemos que, tradicionalmente, esa postura nunca ha estado bien vista en el caso de las mujeres, a las que incluso se recomendaba cabalgar a caballo sentadas en la montura con las piernas del mismo lado, y no a horcajadas.

O a sentarse con las piernas cruzadas. Fue muy comentado el gesto de desaprobación de la hoy reina Letizia Ortiz a una de sus hijas, una de las infantas, en un evento oficial, cuando no mantenía el decoro.

Famosas como Bella Hadid se han unido a esta tendencia, que ya suma más de mil fotos en la red social.