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WeHo: condones gratuitos, baños unisex y una discoteca con forma de iglesia

West Hollywood, el barrio gay de Los Ángeles que deja a Chueca como un jardín de infancia

Chicos vestidos de cowboy sin camiseta a los que les puedes meter dólares en la entrepierna, condones gratuitos, baños unisex y una discoteca con forma de iglesia dejan claro que Chueca es Disneylandia en comparación con ‘WeHo’.

-De celebración

De celebraciónPexels

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Si te mudas a Los Ángeles, una de las primeras cosas que debes saber es que la fiesta aquí brilla por su ausencia. Al menos como la conocemos los españoles. Los bares cierran a las dos de la mañana y solo algunos antros de mala muerte (en el sentido más amplio y preciso de la expresión) permanecen abiertos hasta las seis de la mañana en barrios de dudosa seguridad.

Así pues, una de las mejores, más divertidas y extravagantes opciones que ofrece la ciudad de las estrellas es tomar unos cócteles (no intentes pedir una copa, pero de eso ya hablaremos en otro momento) en West Hollywood.

Una ciudad en sí misma (en Los Ángeles hay que diferenciar entre ciudad que pertenece al condado de Los Ángeles y ciudad de Los Ángeles y sus barrios), que se ha ganado a pulso el que los angelinos la hayan adoptado de forma casual como su barrio gay. ¡Y qué barrio!

Dejando de lado cuestiones urbanísticas, dejadme deciros que ‘WeHo’ (abreviación de West Hollywood) es realmente una ciudad (barrio adoptivo de LA) bastante peculiar.

Gimnasios, tiendas de batidos de proteínas, comida vegana, dispensarios de marihuana (es legal su venta y consumo recreativo desde enero de 2018), sex shops donde venden los artículos eróticos más grandes y curiosos que he visto en mi vida… Pero lo mejor tiene que ver con su vida nocturna. Y ahí, queridos y queridas, es cuando nos ganan por goleada.

Viví en Madrid desde los 18 hasta los 33 años y nunca en mi vida vi nada parecido. Cierto es que Chueca tiene un lado ‘dark’ (que conocí de mano de algunos amigos) con sus saunas y sus garitos con cuartos oscuros, pero dejadme deciros que ‘WeHo’ juega en otra liga muy superior.

Puede que la juerga se vaya un poco más de madre en España cuando se celebran las fiestas del Orgullo LGTBI+, pero aquí es de forma permanente, de lunes a domingo. No os miento, ‘believe me’.

Ejemplo más claro de esto es el bar Flaming Saddles. Desde que ves su fachada, ya sabes que no te va a decepcionar. Cuenta con una terraza que comunica con el interior (para que puedas fumar sin necesidad de salir del bar) y una enorme escultura dorada de un caballo rampante te da la bienvenida a lo que seguro será un rodeo muy divertido. Y ahora entenderéis el por qué.

Nada más entrar, cuatro hombres con abdominales de hierro y torso descubierto, botas, sombrero de cowboy y jeans, te dan la bienvenida subidos a unas mesas y deslizándose de unas a otras por medio de unas lianas. Podría decirse que son gogós, pero salidos del salvaje oeste. Las piruetas que realizan son propias del Circo del Sol y, atentos todos, están más que encantados de recibir tus dólares en su impresionante anatomía. No es broma. Mujeres y hombres hondean sus billetes cual banderas mientras esperan a que el vaquero de turno se agache para introducírselo en la parte de su cuerpo que prefiera.

Flaming Saddles
Flaming Saddles | FlamingSaddles.com

La discoteca cuenta con dos alturas. En la segunda, se ‘esconde’ el DJ. Y digo se esconde porque su mesa de mezclas se encuentra rodeada de pacas de paja por si no te habías enterado de que estás en el Salvaje Oeste versión erótica gay.

Es maravilloso observar cómo un hombre de unos cuarenta años, chaleco sin mangas mediante y sombrero de cowboy con el estampado de la bandera norteamericana pincha éxitos de Britney Spears, Spice Girls o Katy Perry. Fantasía pura. No tiene precio, os lo aseguro.

O bueno sí. Cervezas a 18 dólares y cócteles a 20, dejan claro que la fiesta en ‘WeHo’ es cara, pero el espectáculo lo merece. Y claro, si bebes, tienes que ir al baño y allí también hay un submundo encantador maravilloso.

La entrada es la misma para chicos y chicas y, aunque luego las instalaciones se bifurcan, hay un área común. Allí, al lado de los lavabos, hay cestas con condones. Gratis. Y muchos, no os creáis que ponen tres o cuatro.

Además, ojito con esto, hay un señor que tiene montado un auténtico kiosco en el baño. Vende tabaco (19 dólares el paquete independientemente de la marca), chicles, mecheros, caramelos y también ‘alquila’ gomina, desodorante, peines, cepillos, pasta de dientes… Solo tienes que dejarle una propia en el bote y solucionado.

¿Os ha sorprendido lo del tabaco? Bueno, es que en ‘WeHo’ no hay máquinas expendedoras de nicotina, pero sí puedes llevarte condones gratis a casa. Fabuloso. Y cuidado ahí porque los sábados por la noche, un minibús recorre la ciudad ofreciendo test gratuitos del VIH. Sin comentarios a lo bien organizado que está todo.

Sin embargo, este no es el único bar que me llamó la atención cuando salí por primera vez por este magnífico barrio que tantas alegrías y sorpresas nos da a los recién llegados a la ciudad. The Abbey, nombrado dos veces el mejor bar gay del mundo por la MTV, tampoco se queda atrás. Con un poco más de clase y elegancia, este bar/restaurante tiene anexa a él una capilla.

The Chapel es una discoteca con crucifijos, altares y vidrieras que asisten a bailes nada puritanos por parte de gogós que bailen en calzoncillos de la marca ‘The Abbey’. Porque si algo no os había comentado antes, es que la mayoría de las discotecas en ‘WeHo’ cuentan con su propio merchandising. La cosa es vender, queridos. Camisetas, gorras, llaveros… La pela es la pela.

Y lo mejor es que venden, y mucho. Todos quieren hacer ver que van a los sitios de moda. Esto es LA, tierra de ‘influencers’, no lo olvidemos.

Además de estos dos bares (los más míticos del barrio), en ‘WeHo’ también puedes disfrutar de gogós, condones gratis y bebidas excesivamente caras en Revolver, Gym Sportsbar (donde cuentan con varias televisiones para no perderte tu partido de fútbol americano favorito mientras bailas al son de ABBA), Micky’s… por nombrar solo unos cuantos.

Pero por si no fuera poco, ‘WeHo’ también puede presumir de tener unos estupendísimos espectáculos de ‘drag queens’. Solo os diré que todos ellos están llevados a cabo por los concursantes que un día pasaron por el famosísimo reality show RuPaul’s Drag Race’, que todavía permanece en antena.

Así pues, todos los jueves, día que se emite un nuevo episodio de este divertido programa, cada uno de los bares ofrece descuentos especiales y sintoniza en sus pantallas XXL el canal para poder verlo con la presencia, siempre, de algunos de sus exconcursantes.

En serio, no sé si Dios debería bendecir América, pero sí ‘WeHo’. Ah, y por si la resaca os permitiese hacer algún plan el domingo a mediodía, no dudéis en pasaros por alguno de sus ‘brunch’ con bingo dirigido por una ‘drag queen’. Indescriptible.

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