Según los autores del estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Chicago, el 36% de los dueños de perros aseguran estar "muy felices", mientras que los que viven con gatos se quedan en la mitad: el 18%.

Pero este no es el único estudio, hay otra investigación similar que coincide en resultados.

En ella, realizada esta vez por el Manhattanville College de Nueva York, participaron 263 personas entre 19 y 63 años, tanto dueños de mascotas como personas que no lo son.

El trabajo midió parámetros como la felicidad y el bienestar emocional, comparando las respuestas de los sujetos investigados.

Las conclusiones también fueron claras: los que vivían con un perro o gato se sentían mejor y más satisfechos con sus vidas.

“El contacto con un animal parece también tener efectos beneficiosos, tanto para la salud física como para la mental de las personas”, asegura la responsable del estudio.

Además, vivir con un animal se asocia a “una presión arterial más baja, mayor actividad física y un sistema inmunitario más fuerte”.