Se trata de una fiesta de origen pagano muy arraigada en Suecia, Finlandia, Alemania, Estonia, República Checa o Escocia.

La noche de Walpurgis nació como oposición a la fiesta de Todos los Santos, que se celebra el 1 de noviembre.

Se escogió esa fecha en concreto para que tuviera lugar exactamente seis después de la celebración cristiana, como una manera ritual de darle la vuelta a su significado.

La leyenda cuenta que, esa noche, las brujas vuelan sobre escobas a Brocken, la montaña más alta de la Sierra del Harz, en el Estado alemán de Sajonia-Anhalt.

Allí, las brujas invocaban al diablo en grandes aquelarres.

Aún hoy, la noche de los Walpurgis sigue generando un gran interés. No sólo entre los amantes del folklore tradicional, sino también en los interesados por el ocultismo.