Ambas provenían de una vida de maltrato, y eran inseparables.

El 20 de marzo, Moni falleció a los 27 años dejando sola a Rita, que no se separó de su cuerpo durante horas.

Cuando se la llevaron, Rita no paró de correr y rebuznar.

“Hay gente que dice que los animales no tienen sentimientos, y eso es mentira”, asegura Laura Luengo, una de las responsables del santuario.

Los santuarios son lugares a los que llegan animales que han sido víctimas de la explotación y el maltrato.

Allí viven en libertad hasta su muerte, rodeados de atención y cuidados por parte de los voluntarios.

“La empatía, el respeto y la solidaridad son las semillas de un mundo mejor”, cuentan los responsables del Santuario Vegan.