Solo durante el segundo embarazo fue feliz Kaci Sullivan. El primero no fue deseado, pero pensó que le ayudaría a aceptar su feminidad, que desde pequeño le daba muchos quebraderos de cabeza.

“Pensé que quizás eso cambiara algo”, explicó Kaci hace poco.

“Quería sentirme femenina, pero eso no pasó”. Por eso, Sullivan sufrió depresión durante la mayor parte del embarazo. Después de dar luz a un niño, sin embargo, entendió que solo sería un buen padre si aceptaba su verdadera naturaleza.

Sullivan se divorció entonces de su marido y empezó a tratarse hormonalmente. Tuvo que abandonar su trabajo. Después, ya como hombre, conoció a su segundo marido, y se quedó embarazado de nuevo después de tener que suspende su tratamiento por razones médicas.

 

En una entrevista a la BBC, hablaba hace unos días de las diferencias entre sus dos embarazos. “Fueron experiencias muy diferentes”, dijo.

“Nada en mi primer embarazo estaba bajo control ni me hacía sentir esperanzado. Mi cuerpo no se parecía en nada a lo que yo quería”, añadió.

Durante el segundo, por el contrario, Sullivan asegura haber disfrutado muchísimo más, y que la ansiedad de la primera vez ha desaparecido. “No estaba tratando de convertirlo en algo que no podía ser. Esta vez estaba tratando de hacerlo funcionar según mis propias expectativas, y al menos muchas más cosas estaban bajo mi control”, aseguró a la BBC.

Ahora Sullivan quiere que la sociedad tome consciencia de los transexuales embarazados.

“Hay muchos transexuales que tienen bebés”, dijo. “Pero esa cultura y esa comunidad son silenciadas, así que la gente no encuentra la confianza necesaria para tomar conciencia o educarse al respecto”.