La joven artista trabaja sobre el cuerpo de las mujeres transformando en arte las ‘imperfecciones’ (según ciertos cánones sociales) como estrías o fluidos menstruales. Los pinta con colores vivos y alegres para reivindicarlos y mostrar su belleza.

Su objetivo es demostrar que todos los cuerpos son preciosos y que hay que quererse a uno mismo tal y como es, porque como ella dice “todo el mundo es hermoso y esos ´defectos´ que no son eso realmente, nos hacen únicos y especiales".