En su carta, el local incluye la opción “My girlfriend is not hungry” (mi novia no tiene hambre).

Según sus encargados, se trata de la solución perfecta para esas citas en la que la pareja nunca dice no tener hambre pero siempre acaba robando del plato de su pareja.

Por 4,25 dólares más, el cliente añade a su menú “patatas fritas extra, dos alitas de pollo o tres palitos de queso frito”.

Fue un cliente del restaurante, Nick Chisler, quien hizo una foto al curioso menú y la publicó en su muro de Facebook.

La imagen fue compartida más de 22.000 veces, lo que pilló de sorpresa al propio Nick, que invitó a todo el mundo a visitar el restaurante.

A buen seguro, la próxima vez le invitarán a comer por la publicidad gratuita. A él y a su acompañante.