La megagranja de Chicago, EE UU, produce 80.000 lechones por año y es una especie de agro-Disneyland, un complejo híbrido entre producción masiva de lechones y centro de visitantes e investigación.

En esta Disneylandia de los cerdos, los desfiles de personajes de Disney se sustituyen por adorables lechones rosados que acuden en brazos de los monitores de la granja para conocer a turistas y visitantes.

La granja cuenta con 72 salas de ordeño robóticas o tío vivos, como las denominan sus guías turísticos. El personal de Pig Adventure trae lechones recién nacidos ante el público y los visitantes pueden hacer preguntas sobre cómo se crían, cómo nacen, cómo se alimentan.

¿También se les enseña cómo se les sacrifica? El vídeo demostrativo de la empresa no lo muestra. Detiene ahí su romántica crianza.

En 2050, se estima que seremos nueve mil millones de personas en el mundo. Y, en solo cuatro décadas, la producción de carne se ha triplicado. Y ése es también el debate. Cómo satisfacer una demanda cárnica mundial sin hacer sufrir a los animales que necesitamos para alimentarnos.