Así, las ventosidades ya no huelen mal. Todo lo contrario: contribuyen a perfumar el ambiente. Existen cuatro fragancias disponibles para estas pastillas francesas: rosas, violetas, jengibre y chocolate.

El empresario francés Christian Pincheval tuvo la idea tras una noche de excesos gastronómicos junto a unos amigos.

“Nuestros pedos olían tan mal que estábamos asfixiados. Había que hacer algo”, explicó al diario británico The Telegraph.

Las pastillas se comercializan a través de su propia web, pilulepet.com, y tienen un precio de 20 euros.

Están compuestas fundamentalmente de algas y arándanos, por lo que no tienen efectos secundarios.

También son aptas para mascotas, según declaró el empresario galo.