Hay pocas cosas más desoladoras que comprobar cómo una niña que aún ni siquiera va al colegio habla sobre las mujeres apreciando su apariencia (“María es guapa”) y sobre los hombres destacando sus logros (“Jorge es valiente”). Pero por desgracia las primeras conexiones con la realidad de los niños se realizan dentro de la cultura popular, los cuentos, las cancioncillas y los juegos.

Zuzia Kozerska-Girard es una mujer polaca que descubrió esta realidad en su hija, cuando creía que estaba haciendo todo lo posible para educarla en la igualdad de sexos. Y se dio cuenta de que esto es solo el principio. ¿Qué podía hacer al respecto?

Recordó el juego de '¿Quién es quién?' donde todas las preguntas van enfocadas al físico: ¿Es rubio? ¿Lleva gafas? Y entonces pensó en darle la vuelta completamente, en hacer un juego de mesa donde las protagonistas sean solo mujeres, y donde esté prohibido hablar sobre su aspecto físico, sólo sobre los datos de su vida que realmente importan: quiénes son de verdad esas mujeres.

“¿Quién es ella?”
“¿Quién es ella?” | Playeress

Al juego lo bautizó como '¿Quién es ella?' y realizó un esfuerzo importante buscando candidatas. La lista superaba las cien mujeres, pero tuvo que acotar el tablero a 28 referentes femeninos de la historia de los que ella misma se sorprendió sobre lo poco que realmente sabemos de sus vidas y lo ricas y motivadoras que fueron.

“En Europa solemos poner como ejemplo a Marie Curie, y sin embargo pocos saben que realmente se llamaba Sklodowska Curie y que además inventó la radiología móvil durante la guerra. Hizo un ‘crowdfunding’ de la época para adaptar vehículos a este sistema y después formó a otras mujeres para que los condujeran y aplicaran los rayos X, los supieran interpretar y a la vez supieran reparar los vehículos si tenían alguna avería. Marie Curie es mucho más de lo que sabíamos, y es muy motivador descubrirlo”, explica Kozerska-Girard.

Sin embargo, el juego no se hace solo con ganas. Zuzia necesitaba dinero para pagar a una ilustradora que realizara los dibujos de todo el tablero y para fabricar el todos los elementos. Hizo un presupuesto y descubrió que necesitaba 17.000 dólares. Así puso este objetivo en el site de crowdfunding Kickstarter. La sorpresa fue mayúscula cuando no solo consiguió el dinero que necesitaba para hacer los primeros tableros, sino que lo superó de forma bestial haciéndose con más de 250.000 dólares, de personas que querían su juego para regalar a sus hijos.

Además del tablero, hay una ficha sobre cada mujer con toda su biografía donde se explica cuáles fueron sus hazañas y qué aventuras tuvieron que atravesar para conseguirlas.

“Quiero que este juego sirva para que las niñas no teman a hacer cualquier cosa, especialmente las que se supone que son cosas de niños. Y a la vez, que los niños puedan tener figuras femeninas a las que seguir, dándose cuenta de que también pueden ser inspiradoras, valientes e inconformistas”, explica Kozerska-Girard.