Quien más quien menos que haya entrado en Internet entre el año pasado y este ha visto un vídeo, un meme, una foto, un artículo, o cualquier otro tipo de contenido relacionado con Nusret Gökçe, más conocido como Salt Bae. Un chef turco que, gracias a su inseparable y característico outfit y estilo culinario, y sobre todo, gracias a su inseparable y característica manera de salar la carne, se ha convertido en una superestrella gracias a Instagram.

Ya era un tipo que lo petaba, de hecho, antes del boom poseía una cadena de 8 restaurantes llamada Nusr-et en Turquía, Dubai y Abu Dhabi. Pero algo sucedió a partir de un vídeo que subió el 7 de Enero del 2017. Consiguió más de 16 millones de visitas en Instagram y se convirtió en un absoluto fenómeno viral gracias a algo tan liviano y cotidiano como salar un trozo de carne. Este es el vídeo en cuestión.

A partir de ese momento, cientos de miles de personas empezaron a subir fotos y vídeos a sus redes sociales imitando esa manera de echar la sal, ese magic touch que ha convertido a Salt Bae en una celebrity que se codea con la élite del show business y el deporte. Pero claro, dicho así, suena todo muy fácil y fortuito. Pero detrás de Salt Bae hay una historia.

Fue un niño pobre y sin acceso a estudios que empezó a trabajar a los 14 años como aprendiz de varios cocineros. Para muchos de éstos lo hacía incluso sin cobrar ya que para él lo importante por encima de todo era aprender a cocinar. A los 27 años abrió su primer restaurante, un pequeño local con apenas 8 mesas. Pero Salt era y es un tipo ambicioso, y esto lo llevó a viajar a Argentina para conocer y hacer suyos los secretos de la carne y la parrilla. Quiso seguir aprendiendo y en 2009 consiguió un visado y viajó a otro de los paraísos de la carne mundial: los Estados Unidos de América.

El resultado de todo esto es un tipo que ha convertido el oficio de carnicero en un show que perfectamente podría verse en un circo, en la tele o en Las Vegas. En sus manos, su cuchillo en una especie de bisturí que maneja con una delicadeza y precisión sorprendentes. Corta, trincha, filetea, pincha, rebana, y todo lo sazona con una teatralidad, excentricidad y puesta en escena que ha ido perfeccionando vídeo a vídeo.

A muchos veganos, vegetarianos, crudiveganos, flexitarianos, etc, ver los vídeos de este hombre debe resultarles un espectáculo obsceno e incluso prohibitivo. No desde luego a Diego Armando Maradona, quien se emocionó hasta límites insospechados, incluso bochornosos, mientras Salt le preparaba al ex-futbolista argentino un simple trozo de carne. Aunque quizá me equivoco y ese simple trozo de carne es lo más sabroso del mundo, o quizá no es para tanto y todo es una estafa brillantemente orquestada. El caso es que este vídeo se tradujo en más de 27 millones de visitas.

Pero obviamente Maradona no es el único. DiCaprio, Beckham, Rihanna, Ronaldo, Federer o Naomi Campbell son sólo algunos de los súper famosos que ya han visitado el Nurs-Et y han subido su correspondiente foto o vídeo a Instagram. Sin duda, la mejor campaña publicitaria que uno puede imaginar.

Pero no todo es tan bonito en el imperio de Salt Bae. La polémica se desató el mes pasado cuando al líder venezolano Nicolás Maduro y a su mujer Cilia Flores se les ocurrió pasarse por allí. Maduro preside un país con una inflación y una crisis económica inhumanas. Y mientras los habitantes de Venezuela apenas pueden llevarse algo de comida a la boca, el presidente y la primera dama disfrutaron de un festín con platos que rondan los 300€ cada uno.

Maduro se justificó, por decirlo de alguna manera, desde el discurso nacionalista, afirmando que Salt Bae amaba y admiraba Venezuela. Esto le bastó para intentar hacernos creer que aquel banquete no fue para nada un acto capitalista. En fin. Al final, quien de verdad sale ganando es el propio Salt y su famoso y rentable gesto. Un gesto que no está muy lejos de destronar a otros como el Dab o el Swish-swish.