De esta manera, conseguiría cambiar el caluroso clima de su país y, al mismo tiempo, abastecer de agua dulce a los habitantes de su país. También cree que atraería el turismo.

Por el momento, el jeque quiere hacer un primer ensayo que tendrá lugar este mismo año, y en el que trasladará un pequeño bloque de hielo desde uno de los polos hasta Ciudad del Cabo o Sudáfrica.

En caso de que el ensayo sea un éxito, Alshehi dará su siguiente paso: buscar vía satélite un iceberg de 2 kilómetros de largo por 500 metros de ancho y remolcarlo casi 9.000 kilómetros hasta las costas del emirato de Fuyaira, en el golfo de Omán.

El jeque y sus asesores calculan que el iceberg podría perder el 30% de su superficie antes de llegar a aguas saudíes.

El proyecto no es barato: el coste de todo podría ascender, como poco, hasta los 150 millones de dólares.

Pero el dinero no es un problema para el jeque, que está convencido de que ubicar icebergs en su país sería, a largo plazo, una manera de contener las consecuencias del cambio climático.