Se trata de una iniciativa del senador demócrata Jamie Pederson que ya ha pasado por el Senado estatal y ha sido aprobada por unanimidad en el comité de protección al consumidor.

Pederson se ha inspirado en la artista y paisajista Briar Bates, fallecida en 2017, y que pidió ser convertida en compost y enterrada en su jardín. No pudo hacerlo, ya que la ley estatal exige que la propiedad haya sido catalogada antes como cementerio.

La empresa Recompose ha tomado el testigo y asegura que es una opción más respetuosa con el medio ambiente.

Recompose asegura que convertir los cadáveres en compost requiere una cantidad de energía ocho veces menor a la cremación o el entierro.

“Es una alternativa verdaderamente útil y práctica, además de una posibilidad que para mucha gente tiene sentido desde el punto de vista emocional”, aseguran desde Recompose.

En palabras de Peterson, el compost humano es perfecto para Washington, un estado con una elevada preocupación por el medioambiente y un menor sentimiento religioso que otros estados del país.

De aprobarse finalmente la ley, Washington sería el primer estado del país que regulariza esta práctica.