El nombre de su invento se llama Olimaker, y funciona al estilo de una cafetera de cápsulas.

Olimaker elabora el aceite a partir de unas pequeñas bolsas de aceitunas que se colocan en la parte superior.

Pasadas unas horas, la máquina expulsa el aceite por un cajetín situado en la parte inferior.

La idea de crear Olimaker nació en una nave industrial hace tres años, aunque antes de llegar al diseño definitivo se han diseñado tres prototipos previos sobre los que se han añadido diferentes mejoras.

El invento fue presentado en la última edición de Expoliva 2019, donde causó sensación.

Sus creadores aseguran que se tienen previsto fabricar entre 15.000 y 30.000 nuevas unidades entre 2019 y 2020.