¡BASTA YA!

¡BASTA YA!

Cinco cosas que nunca debes decirle a alguien que trabaja desde casa

Trabajar desde casa está muy bien. No se puede negar que tiene grandes ventajas. Pero también es cierto que el hecho de que el espacio en el que se come, duerme y hace vida en solitario, pareja o en familia sea también oficina cuenta con alguna que otra pega. Sobre todo si no se dispone de un rincón con puerta al que llamar despacho en el que aislarse para dar el callo y que cerrar cuando se acaba para desconectar realmente.

Trabajar desde casa
Trabajar desde casa | antena3.com

MARIA JOSÉ ARIAS | @mariajoarias | Madrid | 01/03/2018

Porque a ver, gente que trabajáis en oficina, redacción, colegio, negocio, muelle de carga y descarga o donde sea que os ganéis el jornal cada uno de vosotros, trabajar desde casa no es el paraíso que os creéis. Teletrabajar supone no tener un horario fijo, que haya muchos que no se tomen en serio lo que haces y, sobre todo, hay que aguantar frases tópicas como “no te quejes, que puedes trabajar en pijama”.

Pues mira, no. Quienes curran desde casa no tienen la ropa de dormir como uniforme laboral -aunque de todo habrá y cada uno es muy libre de hacer lo que le venga en gana en su hogar- y están (estamos) hartos de escuchar siempre las mismas frases con retintín y cierto poso de envidia nada sana. Hemos preguntado a algunos profesionales del sector del trabajo ‘made in home’ y estas son las más cansinas:

1. “¡Qué suerte! Tú te marcas tu propio horario”

Existe cierta creencia demasiado extendida que se basa en la teoría de que los que trabajan dede casa viven en una suerte de realidad paralela o universo alternativo en el que el tiempo no dura lo mismo en la vida real. Si no, ¿cómo se explican afirmaciones como ‘puedes perder el tiempo en lo que quieras’, ‘puedes ponerte tu propio horario’, ‘nadie te controla lo que trabajas’ y ‘si yo trabajase desde casa, como tú, me levantaría a las once’.

Sentimos decirlo pero no, los minutos duran lo mismo para todos, se sea trabajador por cuenta propia o ajena, en casa o en oficina. Así que no, en realidad no te pones tu propio horario. No puedes levantarte a la una de la tarde para trabajar, ni perder el tiempo viendo un capítulo de tu serie favorita entre horas con la excusa de que nadie te ve. Porque el trabajo no se hace solo. Y si malgastas las horas cuando deberías estar currando, te tocará recuperarlas después.

Es más, casi podría decirse que quienes trabajan en casa pierden el tiempo menos que quienes no, como apuntaba uno de los preguntados. No hay nadie con quien hablar, que te distraiga, con quien bajar a fumar un cigarrillo y darle a la húmeda y tampoco necesitas una hora para comer porque total, nadie te va a dar conversación mientras.

2. “Encárgate tú, anda, que como trabajas en casa lo tienes más fácil”

Ese es otro de los mitos que existe en torno al teletrabajo. El de, mira, como trabajas desde casa, ve tú a Hacienda, al banco, a la tintorería, a hacer esta o aquella gestión porque, total, como trabajas desde casa tu trabajo no es de verdad y puedes permitirte encargarte de eso y de todo lo demás. Como no tienes que pedir permiso. Bueno, eso lo dirás tú, porque ese tiempo invertido en ir a hacer todo eso habrá que recuperarlo luego de alguna manera. Probablemente trabajando a horas en las que el resto del mundo estará desconectando con los pies sobre la mesa, tirado en el sofá y su oficina cerrada.

Como dice mi prima, profesora particular, “estás al curro, a la casa y a lo que surja, porque, como curras desde casa…”. Y ese ‘a lo que surja’ puede ser cualquier cosa. Desde que te miren mal por tener la casa hecha un desastre -¿Cómo es posible que no la tengas cual patena si te pasas el día en ella?- a que te toque encargarte de cualquier gestión o imprevisto -léase niños, abuelos o mascotas enfermas, por ejemplo-. Conclusión: Sí, puedes hacerlo. Sí, puede que sea más fácil. Sí, tu jornada entonces se extiende desde que te levantas hasta que te acuestas sin descanso.

3. “¿De qué te quejas? Es la mejor opción cuando tienes hijos”

Esta es un clásico del padre/madre conoce a padre/madre y se preguntan en qué trabajan y uno de los interlocutores dice eso de ‘yo trabajo desde casa’. A lo que otro de los participantes en la conversación suelta eso de ‘¡Qué suerte! Con niños es lo mejor y más fácil. Así cuando se ponen malos [cosa que ocurre con bastante frecuencia, sobre todo con los más pequeños] no tienes que pedirte el día’. Claro, porque, volvemos a lo mismo, el trabajo se va a hacer solo. Bueno no, se hará, pero a las tantas, con las ojeras y el cerebro a medio gas. ¿En serio? ¿Alguna vez habéis intentado trabajar con niños sanos o enfermos en casa? No hay más preguntas, señoría.

4. ¿Y lo que te ahorras en ropa y transporte?

Otro argumento recurrente basado en el hecho de que el uniforme de trabajo de los que pasan su jornada laboral en casa es, faltaría más, el pijama. El chándal también se acepta. Aquí tenemos que reconocer que hay algo de verdad en esa frase. Si eres práctico y no te gusta tener un fondo de armario abultado, al no tener que ir a una oficina puedes tener menos modelos. Total, como mucho te verá el cartero. Pero, a ver, que la ropa se mancha igual estando en casa y tarde o temprano hay que lavarla.

En cuanto al transporte, pues sí, es cierto, igual no gastas en gasolina ni en abonos tanto como quien tiene que ir a una oficina. Eso sí, todo lo que te ahorras en ropa y transporte (o puede que más) lo inviertes en pagar la cuota de autónomos. Que la mayoría de los teletrabajadores lo son por cuenta propia.

5. ¡Como mola eso de no tener ni jefe ni compañeros!

Lo de no tener jefes es relativo. Al final, cada cliente es un jefe en sí mismo. Así que tienes tantos como minitrabajos sumes. Después de todo, algunas de las profesiones que fomentan el trabajar desde casa giran en este sentido. Por ejemplo, por citar unas cuantas, traducción, corrección, colaboraciones periodísticas, fotografía, clases particulares, community manager, programadores, diseñadores gráficos, gestores… Lo de no tener compañeros puede ser un punto a favor muchas veces, pero después de un tiempo se echa hasta en falta eso de interactuar con humanos sin máquinas de por medio.

P.D.: El caso es quejarse de algo, porque en realidad desde casa se trabaja la mar de agusto.

Los mas vistos

Venus Gillette

Venus Gillette

¡¡¡Vuelven los planazos!!!

Disfruta con Venus de un verano increíble y no te pierdas ningún plan

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.