Según nos cuenta el organizador del evento “Sexy Party”, uno de los actos más importantes del colectivo en Alemania, asegura: “la comunidad LGTBI del país está muy visible en el carnaval y en la vida cotidiana de la ciudad, es muy normal ver chicos y chicas de la mano por la calle. Y hay mucha población de mujeres lesbianas.”, es por eso que apostaron por realizar una macro fiesta gay.

El inicio de los días locos – entendidos como los días de carnaval- está marcado por la celebración del ‘Weiberfastnacht’, el día de carnaval de mujeres donde las féminas de Colonia toman el control de la ciudad de forma simbólica. También los gais podrán disfrutar de sus fiestas temáticas de horas de fiesta y sin freno.

Darán comienzo con una Welcome Party en el corazón de la vida gay de Colonia: El EXILE en la Schaafenstrasse, donde congregará a reconocidos artistas del panorama gay internacional como Chris Bekker, Francesco Pagano, Moussa Barcelona y así hasta un total de 20 Djs que actuarán en alguna de las cinco fiestas organizadas para esta edición.

Multitud de viajeros y locales se congregan en Colonia para disfrutar del día central del Carnaval, presidido por un imponente y atractivo desfile, seguido por miles de turistas que buscan descubrir experiencias únicas dentro de una de las ciudades más diversas.

Durante la fiesta gay, los amantes de la música tecno también podrán disfrutar con los beats de Ben Manson y Rony Goldin (Less Drama More Techno) que ofrecerán una intensa sesión de seis horas en la Sala Techno de la SEXY Party.

Los chicos más traviesos y atrevidos de la fiesta también encontrarán una sala de juegos: Un Darkroom diseñado por MGW a modo de laberinto de cortinajes entre los que perderse y dar rienda suelta a la imaginación.

Colonia es un escenario sin igual donde el visitante podrá comprender el espíritu festivo del pueblo alemán acompañado de un prestigioso marco brindado por la catedral más grande de Europa y el conjunto de carrozas que plagan las arterias principales de la ciudad más grande de la región de Westfalia. Con razón los alemanes se agarran a ese sentimiento de adoración extrema por los carnavales para sobrevivir el resto del año.