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822 TERAFLOPS DE RENDIMIENTO PICO

El nuevo supercomputador Albaicín realiza en un día operaciones científicas que requerían décadas

La Universidad de Granada ha presentado este martes un superordenador que se posiciona entre los diez más potentes de España. Este equipo de computación está destinado a la investigación interdisciplinar, desde las simulaciones cuánticas de materiales hasta la evolución de las estrellas.

El nuevo supercomputador Albaicin realiza en un dia operaciones cientificas que requerian decadas

Sinc El nuevo supercomputador Albaicin realiza en un dia operaciones cientificas que requerian decadas

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La rectora de la Universidad de Granada (UGR), Pilar Aranda, ha presentado un nuevo ordenador en el Servicio de Supercomputación del Centro de Servicios Informáticos y Redes de Comunicación (CSIRC). Se trata de Albaicín, un supercomputador que alcanza los 822 teraflops de rendimiento pico, la unidad que mide la capacidad de cálculo de este tipo de infraestructuras.

La UGR se posiciona así como uno de los referentes a nivel nacional en la computación de altas prestaciones, con un ordenador entre los 10 más potentes de España, y como líder regional en la supercomputación aplicada a la investigación con carácter multidisciplinar.

Sus equipos de computación prestan servicio a 125 grupos de investigación y más de 500 investigadores de las siete universidades públicas andaluzas. Estos grupos trabajan en líneas muy variadas: estructuras biomoleculares, modelos atmosféricos, dinámicas estelares, nanopartículas, electromagnetismo, modelos de aprendizaje e inteligencia artificial, estudios estadísticos y otras muchas áreas que necesitan procesar datos de forma masiva.

La delegada de la rectora para la Universidad Digital y profesora del Departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores, Begoña del Pino Prieto, apunta que la supercomputación es un “elemento decisivo para impulsar la investigación, la innovación, la transferencia de alto nivel y la formación especializada”. Su carácter es estratégico en la UGR, dentro de las líneas que marca la Agenda Digital para Europa y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

El catedrático del Departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, Óscar Cordón García, repasa el desarrollo puntero de la UGR en materia de supercomputación, “un área que comenzó a desarrollarse hace 30 años y que ha ido actualizándose conforme a las necesidades y la amplia demanda”.

Tecnología puntera en computación

El ordenador Albaicín incluye los últimos componentes en tecnología de computación e interconexión de ordenadores. El equipo dispone de 170 nodos −punto de conexión físico o virtual donde se puede crear, enviar y recibir toda clase de datos e información− fabricados por Huawei que incluyen 9.520 núcleos de proceso de última generación de procesadores Intel. La interconexión entre todos los componentes de cómputo y almacenamiento se realiza mediante una red Infiniband no bloqueante de muy baja latencia −tiempo que tarda en transmitirse un paquete de datos dentro de la red−. Adicionalmente, este nuevo ordenador va a aumentar la red de almacenamiento masivo.

Los 9.520 núcleos de Albaicín son capaces de reducir a tan solo 24 horas procedimientos científicos de altísima complejidad que podrían llegar a durar 25 años

Jesús Rodríguez Puga, informático jefe de servicio del CSIRC

El informático jefe de servicio del CSIRC-Sistemas de Investigación y Supercomputación, Jesús Rodríguez Puga, pone en contexto el despliegue de recursos y potencia de Albaicín, y lo compara con los otros dos supercomputadores de memoria distribuida que posee la UGR: UGRGrid (activo desde 2007 y que en su día formó parte de la lista de los 500 ordenadores más potentes del mundo) y Alhambra (activo desde 2013).

“Albaicín multiplica por 200 la potencia de UGRGrid y por 20 la de Alhambra. Esto supone un salto desde los 36 teraflops actuales que ofrece la UGR, a los 822 que alcanzará con Albaicín”, detalla Rodríguez Puga.

Al tratarse de un equipo destinado a la investigación, estas capacidades resultan clave en los procesos complejos que hay detrás de muchos proyectos científicos. “Los 9.520 núcleos de Albaicín son capaces de reducir a tan solo 24 horas procedimientos científicos de altísima complejidad que podrían llegar a durar 25 años”, explica el experto.

Fundamental en investigación

Este aumento cuantitativo y cualitativo que aporta el supercomputador a la investigación se refleja, por ejemplo, en los proyectos de la profesora del Departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la UGR, Blanca Biel Ruiz, quien en sus simulaciones cuánticas de materiales bidimensionales necesita las capacidades de la supercomputación.

“Ahora también estamos estudiando biomoléculas y nos centramos en analizar mutaciones de las bases que componen los ácidos nucleicos como el ARN o el ADN, con el objetivo de detectar posibles enfermedades. Disponer de la supercomputación en esta línea de trabajo es esencial”, resalta Biel.

Desde el Departamento de Física Teórica y del Cosmos de la UGR, el catedrático Carlos Abia también utiliza los superordenadores en sus estudios sobre la composición química y la evolución de las estrellas en la fase final de su existencia.

“Ahora mismo estamos calculando la interacción que pueden tener planetas y estrellas, y cómo estos planetas pueden modificar la evolución y la composición química superficial de las estrellas. Para simular dichas colisiones se precisan equipos muy potentes”, especifica el experto.

A futuro, el Servicio de Supercomputación prepara potencialmente a la UGR para acoger instalaciones de alto nivel científico, como el acelerador de partículas IFMIF-DONES o los diferentes proyectos que pretenden situar a Granada como sede y referencia nacional e internacional de la inteligencia artificial.

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