Las conclusiones de un trabajo de investigación  de la Universidad de Sevilla y la Universidad de Lisboa indican que la raza purasangre lusitana ha sufrido cambios en su morfología a lo largo del tiempo. Según el estudio, publicado en la revista Research in Veterinary Science, aunque los animales más antiguos (fundadores) sí presentan una morfología acorde con el estándar racial definido por la  Asociación de Criadores Purasangre Lusitano (APSL), las generaciones actuales tienen unas características diferentes, más afín con los rasgos de los caballos que compiten en doma clásica.

“Todos los datos indican que ha habido una selección en la raza para adaptarse a los estándares que se estaban exigiendo en esta disciplina para poder competir internacionalmente. De hecho, al analizar los antecesores de los animales que actualmente destacan en competiciones de doma clásica hemos observado que proceden de animales fundadores distintos a los de los equinos que no han destacado en estos concursos. Esto sugiere que actualmente existen dos líneas de selección, una más orientada a seguir el prototipo racial definido por la asociación y otra más orientada a las competiciones, con una morfología más funcional que racial”, explica la investigadora de US Ester Bartolomé.

Diferencias morfológicas y rendimiento deportivo

En concreto, los expertos han encontrado que los animales que participaban en competiciones son de media unos 4 cm más altos que el resto de animales de la población y que obtienen mejor puntuación en dichas competiciones. Además, con respecto a las diferencias de pedigrí, los animales fundadores de los lusitanos muestran de media, un pecho, dorso, extremidades y forma más similares al estándar racial y una altura considerablemente menor a la de la población actual de lusitanos, según los estándares de la Federación Ecuestre Internacional (FEI).

Por otra parte, existen diferencias morfológicas en esta raza, debidas exclusivamente al sexo (dimorfismo sexual). Es decir, que los machos tienen un exterior diferente a las hembras, siendo, en general, más altos y más musculados.

“Los resultados de este trabajo son de especial relevancia también para los ganaderos porque les indica que, en función de la orientación que quieran dar a sus animales (deporte o morfología), así deben escoger los padres para obtener las crías deseadas. De manera que, si quieren destacar en competición, deben usar como padres aquellos que actualmente estén ya obteniendo buenos resultados deportivos; mientras que, si prefieren tener animales más fieles al patrón racial, deben seleccionar aquellos con mejores puntuaciones morfológicas ya que estas se asignan en función de su similitud con el patrón racial”, afirma Bartolomé.

Referencia bibliográfica:

 Ester Bartolomé Sara Milho y José Prazeres.“Genealogical and morphological analysis of Lusitano Purebred horses participating at international Dressage competitions”. Research in Veterinary Science (volumen 122, páginas 124-131 https://doi.org/10.1016/j.rvsc.2018.11.018