La Agencia Espacial Europea (ESA) y la corporación espacial rusa Roscosmos han decidido posponer el lanzamiento previsto inicialmente para 2020 de la segunda misión ExoMars, con la que se buscarán signos de vida en el planeta rojo, hasta el año 2022.

El equipo del proyecto ha evaluado todas las actividades necesarias para autorizar el lanzamiento con el fin de analizar los riesgos y el calendario. Teniendo en cuenta las recomendaciones dadas por los inspectores generales de Europa y Rusia, los expertos de ExoMars han concluido que hace falta más tiempo para efectuar los ensayos necesarios y garantizar que todos los componentes de la nave estén listos para su aventura en Marte.

Hace falta más tiempo para efectuar los ensayos necesarios y garantizar que todos los componentes de la nave estén listos para su aventura en Marte

El principal objetivo de la misión es determinar si en algún momento hubo vida en Marte y comprender mejor la historia del agua en el planeta. El rover de ExoMars, bautizado Rosalind Franklin (pionera en comprender la estructura del ADN y otras moléculas), incluye un taladro para acceder al subsuelo marciano y un laboratorio miniaturizado de búsqueda de vida dentro de una zona ultralimpia.

En el marco de una reunión exclusiva sobre el tema, el director general de la ESA, Jan Wörner, y el de Roscosmos, Dmitry Rogozin, han concluido que hacen falta más ensayos de la nave con el hardware y software definitivos. Además, ambos socios reconocieron que la fase final de las actividades de ExoMars se ha visto comprometida por el agravamiento general del problema con el coronavirus en los países europeos.

“Hemos tomado la decisión, difícil pero muy meditada, de posponer el lanzamiento a 2022. Esto se debe sobre todo a la necesidad de maximizar la solidez de todos los sistemas de ExoMars, así como a circunstancias de fuerza mayor relacionadas con el agravamiento de la situación epidemiológica en Europa, que apenas ha dejado opciones prácticas a nuestros expertos para viajar a las sedes de las industrias participantes. Confío en que los pasos que nosotros y nuestros colegas europeos estamos dando para garantizar el éxito de la misión quedarán justificados y tendrán resultados estrictamente positivos para la implementación de la misión”, apunta Rogozin.

“Queremos asegurarnos de estar cien por cien listos para el éxito de la misión. No podemos permitirnos ningún margen de error. Continuar con las actividades de verificación garantizará un viaje seguro y los mejores resultados científicos una vez en Marte”, explica Wörner, que ha agradecido “el trabajo sin descanso durante casi un año” del personal que ha realizado las pruebas de ensamblaje y ambientales de la nave.

El equipo estaba casi listo

Hasta la fecha, todo el hardware de vuelo necesario para el lanzamiento de ExoMars se ha integrado en la nave. La plataforma de aterrizaje Kazachok está completamente equipada con trece instrumentos científicos y el rover Rosalind Franklin, con sus nueve instrumentos, superó recientemente los últimos ensayos térmicos y de vacío en Francia.

La mecánica celeste solo admite ventanas de lanzamiento relativamente breves, de diez días, cada dos años para poder llegar a Marte desde la Tierra

Los últimos ensayos de extracción dinámica de los paracaídas de ExoMars se han completado con éxito en el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA, y los paracaídas principales ya están listos para los dos últimos ensayos de caída a gran altitud, que tendrán lugar en marzo en Oregón (EE UU).

El módulo de descenso se sometió el pasado mes a las pruebas de cualificación del sistema de propulsión. A continuación han tenido lugar en Cannes (Francia) los ensayos ambientales de este módulo y la plataforma de aterrizaje para confirmar que la nave está lista para resistir a las duras condiciones del espacio durante su viaje a Marte.

El nuevo calendario prevé el lanzamiento entre agosto y octubre de 2022. La mecánica celeste solo admite ventanas de lanzamiento relativamente breves (de diez días) cada dos años para poder llegar a Marte desde la Tierra.

Una misión con dos fases

ExoMars será la primera misión que buscará signos de vida a profundidades de hasta dos metros bajo la superficie marciana, donde las biofirmas podrían estar especialmente bien preservadas. Además de la nave que se lanzará en 2022, incluye el satélite para el estudio de gases traza, lanzado en 2016.

Este orbitador ya está proporcionando resultados científicos importantes, obtenidos por sus propios instrumentos científicos rusos y europeos, y está retransmitiendo datos del rover Curiosity y el aterrizador InSight de la NASA. También se encargará de la retransmisión de datos de la nueva misión ExoMars cuando llegue a Marte en 2022.