Dos equipos de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han obtenido financiación de una convocatoria de urgencia de la Comisión Europea para estudiar el coronavirus.

Se trata, por un lado, del equipo de la investigadora Laura Lechuga, del Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (ICN2) y del grupo de los investigadores Luis Enjuanes e Isabel Sola, del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), dos de los mayores expertos de España en el coronavirus.

El ICN2 trabajará en un nuevo dispositivo basado en nanotecnología biosensora que detecte el coronavirus en media hora

El proyecto internacional que lidera Lechuga, llamado CONVAT, busca desarrollar un nuevo dispositivo basado en nanotecnología biosensora óptica que permitirá la detección del coronavirus en unos 30 minutos, directamente a partir de la muestra del paciente y sin necesidad de realizar los análisis en laboratorios clínicos centralizados.

Además, esta tecnología podría discriminar rápidamente si se trata de infección por coronavirus o por gripe común. Se espera que esté listo en los próximos meses. El dispositivo biosensor se utilizará también para el análisis de diferentes tipos de coronavirus presentes en animales reservorios, como los murciélagos, para poder monitorizar y vigilar una posible evolución de estos virus y prevenir futuros brotes infecciosos en humanos.

Aprovechar experiencia previa

El proyecto en el que participan Enjuanes y Sola, del CNB, que recibe el nombre de MANCO (Monoclonal Antibodies for Novel Coronavirus), busca desarrollar anticuerpos monoclonales protectores frente al coronavirus.

Los investigadores del CNB buscan desarrollar anticuerpos monoclonales protectores frente al virus

Este nuevo proyecto aprovecha la experiencia de la investigación lograda en uno anterior (IMI-ZAPI), que desarrollaba anticuerpos protectores frente a otro coronavirus (MERS-CoV). Como algunos de los anticuerpos caracterizados reconocían una región de la proteína S conservada en distintos coronavirus,  se propone evaluar su eficacia protectora frente al nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Para determinar si son eficaces y seguros, estos anticuerpos se evaluarán primero en ensayos pre-clínicos en ratón y después, en ensayos clínicos de fase I en humanos. El proyecto permitirá identificar anticuerpos monoclonales para utilizar de forma preventiva o terapéutica en respuesta a la epidemia causada por SARS-CoV-2.