El Caribe fue una de las últimas regiones de las Américas en ser colonizadas por humanos hace miles de años. Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Science arroja luz sobre la colonización inicial de las islas del Caribe. 

El Caribe fue una de las últimas regiones de las Américas en ser colonizadas por humanos hace miles de años

Utilizando ADN antiguo, el equipo internacional de investigación con participación del Instituto de Biología Evolutiva (IBE), un centro mixto del CSIC y la Universidad Pompeu Fabra (UPF), encontró evidencia de al menos tres eventos que desembocaron en el poblamiento humano de la región. 

“Los nuevos datos nos dan una visión fascinante de la historia de las migraciones tempranas en el Caribe y conectan la región con el resto de las Américas”, dice Hannes Schroeder, profesor asociado del Globe Institute, Universidad de Copenhague, y coautor del estudio. “Los resultados de los análisis de ADN apoyan los descubrimientos arqueológicos y nos permiten examinar con detalle cómo fue colonizado el Caribe por primera vez”. 

La investigación del equipo muestra una conexión entre la América continental y las islas, y los varios grupos establecidos y reasentados en el Caribe en varias ocasiones. 

Más genomas, más detalles 

Los investigadores analizaron los genomas de 93 antiguos isleños del Caribe que vivieron hace entre 3.200 y 400 años, extraídos de fragmentos de hueso excavados en 16 sitios arqueológicos diferentes en todo el Caribe. 

Hubo dos dispersiones más tempranas en el Caribe occidental, una de las cuales parece estar relacionada con poblaciones de América del Norte. La tercera y más reciente oleada se originó en América del Sur

Debido al clima cálido de la región, el ADN de las muestras no estaba muy bien conservado. Sin embargo, al utilizar técnicas de enriquecimiento específico, fue posible extraer suficiente información genómica de los restos humanos. 

“Los nuevos métodos y tecnología de análisis genómico nos permitieron analizar un número mayor en casi dos órdenes de magnitud de secuencias genómicas antiguas del Caribe”, indica Johannes Krause, director del Instituto Max Planck de la Ciencia de la Historia Humana en Jena, Alemania, y coautor del trabajo. “Con todos estos resultados, hemos podido dibujar una imagen muy detallada de la historia de las migraciones tempranas del Caribe”, continúa. 

Los resultados indican que hubo al menos tres movimientos poblacionales diferentes en la región. Los científicos sugieren que hubo dos dispersiones más tempranas en el Caribe occidental, una de las cuales parece estar relacionada con poblaciones de América del Norte. La tercera y más reciente oleada se originó en América del Sur. 

Equipo de científicos

Equipo de excavación en Playa del Mango en 2016. / Luis Viera Sanfiel

Conexiones a través del mar Caribe 

Aunque todavía no está claro cómo los primeros pobladores llegaron a las islas, existe una creciente evidencia arqueológica de que el mar Caribe sirvió como una especie de “autopista acuática” que conectaba las islas con el continente y entre sí, lejos de ser un obstáculo. 

“Tradicionalmente, se creía que las grandes masas de agua eran vistas como obstáculos para las antiguas comunidades de pescadores, cazadores y recolectores que generalmente no se percibían como grandes navegantes. Nuestros resultados retan esa percepción, ya que sugieren que hubo una interacción repetida entre las islas y el continente”, señala Kathrin Nägele, estudiante de doctorado en el Instituto Max Planck de la Ciencia de la Historia Humana en Jena, Alemania, y una de las autoras principales del estudio. 

Existe una creciente evidencia arqueológica de que el mar Caribe sirvió como una especie de “autopista acuática” que conectaba las islas con el continente y entre sí, lejos de ser un obstáculo

“Los nuevos resultados respaldan las observaciones anteriores de que los primeros pobladores del Caribe eran biológica y culturalmente diversos, lo que aporta más información a este período antiguo de la historia”, apunta Yadira Chinique de Armas, profesora asistente de antropología en la Universidad de Winnipeg, que actualmente codirige tres grandes excavaciones en Cuba como parte del proyecto SSHRC. 

Los investigadores también encontraron diferencias genéticas entre los primeros colonos y los pobladores más recientes de América del Sur que llegaron a las islas, de acuerdo con los resultados arqueológicos, hace unos 2.800 años. “Aunque los grupos estaban presentes en el Caribe al mismo tiempo, se ha encontrado sorprendentemente poca evidencia genética de mestizaje entre ellos”, comenta Cosimo Posth, del Instituto Max Planck de Ciencia de la Historia Humana en Jena, Alemania, y uno de los autores. 

“Generalmente, cuando se reúnen diferentes grupos de humanos, eventualmente se mezclan. El hecho de que casi no haya evidencia de mezcla genética en las sociedades caribeñas precolombinas genera preguntas interesantes sobre su interacción y el papel de las primeras comunidades en el desarrollo de las sociedades caribeñas tempranas”, informa Schroeder. 

Este proyecto es la culminación de un trabajo que publicó Carles Lalueza-Fox, investigador principal del IBE en el grupo de paleogenómica, hace casi 20 años sobre ADN mitocondrial precolombino en Cuba. “Muestra el increíble avance que se ha producido en las técnicas de secuenciación desde entonces, y que literalmente hacen posible lo que antes era imposible”, sostiene Lalueza-Fox.   

“Los resultados de este estudio proporcionan evidencias que destacan la complejidad y la naturaleza múltiple de las sociedades caribeñas tempranas y sus conexiones con el continente americano antes de la invasión colonial. Se refleja en la arqueología de la región, pero es fascinante verlo respaldado por los datos biológicos”, conclutye Corinne Hofman, profesora de arqueología en la Universidad de Leiden e investigadora principal del proyecto ERC Synergy NEXUS1492. 

Referencia: 

K. Nägele et al. “Genomic insights into the early peopling of the Caribbean” (2020). Science. DOI: 10.1126/science.aba8697