La próxima campaña electoral en Estados Unidos, que tendrá lugar a lo largo de 2016, ya está haciendo hervir la sangre de muchos y las redes sociales van a jugar un papel relevante en todo el debate político. Como lo que ocurre allí –especialmente cuando se habla de tecnología– rebota en todo el mundo ha habido que esperar a la inminencia de unas elecciones estadounidenses para que Twitter y Facebook se pusieran las pilas en el terreno político.

Twitter lo ha hecho creando un área de transparencia política, donde los usuarios pueden ver cuáles son los compromisos de la compañía. Pero también ha puesto en marcha varias cuentas oficiales en las que difunde su postura en relación con los intereses de los usuarios y con los objetivos de la compañía, con el fin de obtener feedback.

Protestas de tinte político

Facebook, por su parte, ha creado una línea de productos de publicidad orientados a aquellos usuarios que hablan mucho de política, que suelen ser los líderes de opinión, con capacidad para influenciar a otras personas. Así, los candidatos y partidos políticos podrán dirigirse específicamente a este público en Facebook.

Los propósitos de las dos redes sociales son distintos. Twitter quiere que sus usuarios interactúen y atraer a otros nuevos, ofreciendo como incentivo el debate político. La compañía tratará de cubrir desde la cuenta @policy, cuestiones como la libertad en Internet, la vigilancia por parte de los gobiernos o la privacidad de los usuarios.

La idea es que Twitter se involucre más en el debate político como empresa, y de esta forma arrastre a los usuarios a que hagan lo mismo (a través de los mensajes en 140 caracteres, claro). Otra de cuentas que van a sumar esfuerzos es @twitterforgood, desde la que se airearán las iniciativas que la red social lleve a cabo conjuntamente con diferentes ONGs y asociaciones.

Si Twitter quiere interacción, Facebook quiere dinero. Los de Mark Zuckerberg han creado una serie de productos publicitarios con el fin de que candidatos y partidos políticos puedan llegar hasta los usuarios más influyentes de la red social. Facebook determina quiénes son estos usuarios en función de los clics que hacen en anuncios políticos, los ‘me gusta’ que han hecho en páginas de este tipo de contenido o las veces que comparten post publicados por grupos políticos.

La red social cree que impactar con anuncios a este tipo de usuarios resultará muy valioso para los partidos políticos, pues este tipo de perfiles son los que pueden actuar de altavoz con sus mensajes. El fin último es que ayuden a decidirse a los indecisos.

Así que ahora cuando uno de tus amigos ponga su habitual noticia o manifiesto político en Facebook, quién sabe, quizá haya sido influenciado por uno de estos anuncios políticos.