Si tienes hijos pequeños y les dejas tu móvil o tu ordenador, a veces puedes llevarte algún disgusto. Y si no, que se lo digan a la ministra Fátima Báñez, cuya hija pequeña (o eso dijo) la dejó en evidencia cuando publicó un tuit con su puntuación en el juego Bubble Shooter.

Pero hay peligros peores. Porque si un adulto ya puede correr el peligro de hacer alguna compra en redes sociales (especialmente en Facebook) cuando está jugando a algo que pide ciertos permisos, cuando el que juega es tu hijo el peligro aumenta y puede acabar desembocando en un extraño gasto en tu tarjeta de crédito.

Sin embargo, no todo está perdido. En los últimos años contamos con algunos ejemplos de jueces que se han puesto de lado de la 'víctima' (o, como poco, de la 'damnificada'), y ahora nos hemos encontrado con un nuevo ejemplo de ello.

El último caso nos lleva al Estado de California, donde un juez ha fallado a favor de una familia cuyo hijo hizo compras en Facebook sin ser consciente de que dicha actividad supondría un gasto económico extra para sus padres.

Miles de euros gastados

La historia se remonta al año 2012, cuando el pequeño estaba disfrutando de un juego de Facebook y, ante la necesidad de nuevas vidas, recurrió a los Facebook Payments para poder seguir jugando ante una sencilla pregunta del juego. ¿El resultado? Los padres se dieron cuenta cuando recibieron un cargo de varios miles de dólares en la tarjeta de crédito.

La justicia se ha puesto de parte de la familia, que interpuso una denuncia para asegurar que esa compra no cumplía la ley y reclamar la devolución de dichos importes.

El juez de la causa determinó que, ya que el niño no era mayor de edad, cualquier contrato de compra que hubiese podido aceptar no tenía ningún tipo de validez, aunque la tarjeta de crédito asociada al juego fuera la de sus padres, que sí son adultos. Además, el magistrado entiende que el aviso de que se haría un cargo no era claro y que, en cualquier caso, un niño pequeño no puede entender lo que eso supone.

Por tanto, la red social de Mark Zuckerberg se ha visto obligada a devolver a la familia el importe económico que su hijo desembolsó en dicho juego (cuyo nombre, por cierto, no ha sido desvelado de manera pública).

Así que si tienes hijos, ya sabes: cada vez son más los ejemplos de jueces que quizá se pongan de tu parte. Aunque, para evitar llegar a estas situaciones, quizá te venga mejor otra herramienta: la del sentido común, que te hará evitar que tus hijos estén delante de juegos que puedan conllevar un gasto económico extra.