A veces no nos damos cuenta, pero entre Twitter, Facebook, Instagram y todas las demás redes sociales podemos pasar horas y horas saltando de sitio a otro sin hacer nada realmente productivo. Nos hartamos de ver fotos, vídeos, leer tuits supuestamente graciosos y, de vez en cuando, encontramos algo interesante. Eso es todo.

La evolución de estas plataformas tiende a que cada vez pasemos más tiempo dentro, sin pinchar enlaces que nos manden a otras páginas. Al menos, eso es lo que pretenden con funciones como la posibilidad de hacer compras en Facebook o Twitter. Todo con tal de que tu vida se desarrolle entre las cuatro paredes de la web del pajarito azul o la de Zuckerberg. Se trata de que no nos apetezca salir de allí.

En este sentido, parece que otras empresas se lo van a poner bastante fácil, ofreciendo sus servicios directamente en la red social, sin que tengas que marcharte a otra página. Es el caso de Sumday, un producto del banco neoyorquino BNY Mellon que te permitirá invertir tu dinero traspasándolo desde tu cuenta a otra asociada a un fondo de inversión simplemente a golpe de 'hashtag'.

La idea del banco norteamericano es que sus clientes puedan ahorrar e invertir sin calentarse la cabeza, de una forma sencilla y sin perder mucho tiempo. Realmente, no es nada que no puedas hacer ya gracias a la banca electrónica, pero ¿qué tal si la banca electrónica se traslada a donde tú pasas la mayor parte del tiempo?

El funcionamiento es sencillo. Los usuarios deben asociar su cuenta bancaria a su cuenta en esta plataforma, para luego determinar qué cantidad de dinero transferirá de una a otra cada vez que utilice el hashtag #Sumday en sus redes sociales.

Sincronizas Sumday con las redes sociales que quieras utilizar como sucursales (solo Twitter, Facebook e Instagram pueden vincularse) y listo: a mover dinero desde tu cuenta bancaria a tu cuenta en Sumday sin salir de tu red social favorita.

El invento es, desde luego, poco discreto. Tus seguidores no sabrán qué cantidad estás moviendo, pero eso de hacer una operación bancaria en público resulta, a día de hoy, un tanto extraño.

Hay una razón que explica, más o menos, esta pérdida de intimidad bancaria: se trata, como casi siempre, de que arrastres contigo a tus contactos. El dinero de una cuenta en Sumday va a parar a un fondo de inversión para el que habitualmente se necesitan unos 10.000 dólares de inversión mínima (algo más de 7.000 euros).

Lo que ofrecen desde BNY Mellon no solo es entrar a formar parte de este fondo con una cuenta que puedes abrir con tan solo un dólar, sino, además, mostrarle a todo el mundo cuáles son tus sueños y cómo estás ahorrando para perseguirlos.

Dicho de otro modo. Cada vez que un usuario de Sumday vea algo que le guste en una tienda y se lamente por no poder comprarlo, solo tiene que hacer una cosa: meter dinero en su participación del fondo de inversión para conseguir (en un tiempo y si nada falla por el camino) el dinero necesario. Y, ya de paso, puede hacerlo subiendo a Instagram, por ejemplo, una foto del objeto soñado con el hashtag correspondiente. Ingeniosa forma de captar clientes, ¿no?

¿Qué será lo próximo que hagamos con una simple etiqueta? Cualquier cosa. En realidad da igual: lo importante es que no salgamos de las redes sociales ni para ir al banco. Zuckerberg, Costolo y compañía, encantados.