Tras la tormenta desatada por el escándalo de Cambridge Analytica, que ha dejado la filtración de los datos de 50 millones de usuarios de Facebook (ahora serían ya 87 millones y no se descarta que la cifra aumente), la red social vuelve a ser cuestionada. La CNBC apunta que hasta el pasado mes, la compañía ha estado en conversaciones con algunos hospitales de Estados Unidos para reunir datos médicos sobre sus pacientes.

El proyecto, que ya se ha dejado de lado, tenía como objetivo la “investigación científica”, según el responsable del American College of Cardiology, a quien Facebook citó para que explicara los posibles beneficios de la iniciativa. Los datos le llegarían a la compañía de manera anónima y se combinarían con aspectos económicos y sociales, procedentes de la red social.

La división Building 8 de Facebook, encargada de los proyectos más extravagantes, al estilo del laboratorio Google X, era la responsable de esta iniciativa. El objetivo era combinar la información que un hospital tiene de un paciente, como su edad, si toma cierta medicación, si tiene una enfermedad del corazón o cuántas veces ha acudido al médico, con los datos que hay en Facebook. En este caso se confirmaría la edad, si está casado, si tiene hijos y qué actividad tiene en la red social, por sus mensajes y sus interacciones.

Según fuentes con conocimiento del programa consultadas por CNBC, aunque los datos procedentes de los hospitales evitarían dar pistas de la identidad de cada paciente, Facebook había propuesto una técnica de computación llamada ‘hashing’ (una técnica empleada en criptografía y que sirve para convertir una información de entrada en un valor útil a la base de datos) para asociar una cuenta en la red social con la información médica de una persona.

La idea, por tanto, era crear perfiles de personas que incluyeran su condición médica, así como otras informaciones que tienen los hospitales, y datos sobre su actividad social procedentes de Facebook. La compañía ha señalado que estas informaciones se habrían utilizado para la investigación solo dentro de la comunidad científica.

El responsable de la American College of Cardiology señaló en relación con el proyecto que veía posibilidades de mejorar la salud cardiovascular y transformar los tratamientos. Entre las ventajas que el médico veía está la oportunidad de que las redes sociales ayuden a prevenir y a tratar enfermedades cardiovasculares.