Como si se tratara de una revista del corazón, Instagram se ha travestido en una app testigo del día a día de los egos, travesuras y desenfrenos de las estrellas de la música pre y post adolescente.

La aplicación de fotografía móvil es ya una extensión fiel de su dueño, Facebook. Y, en ella, reina una nueva jet set. Si a YouTube se le relaciona con los gatitos, Instagram ya es sinónimo de selfies con mucha carne, posturitas, tatuajes, tetas y culos.

Justin Bieber, en Instagram

Justin Bieber, sus broncas, detenciones y travesuras, por ejemplo, lo elevan al Olimpo de Instagram con 18,1 millones de seguidores, solo superado por el perfil oficial de la app, según un top ten elaborado por Socialblade.

Bajo sus pies se encuentran ‘reinas y princesas’ de las revistas del corazón, la moda, la música y la televisión-espectáculo. Kim Kardashian, Beyonce o Ariana Grande cuentan con más de 16, 14 y 13 millones de fans, respectivamente.

Beyonce, en Instagram

Y en la parte baja de dicha clasificación aparecen también a Rihanna, Selena Gómez, Kendall Jenner, Khloe Kardashian y la ex Hannah Montana, Miley Cyrus, con más de 12 y 10 millones de seguidores, según perfiles.

Postureo de Miley Cyrus en Instagram

Cuando vemos estas fotos, es cansino repetir lo obvio: los fotógrafos móviles que inauguraron Instagram, y lo convirtieron en casi un museo de fotografía, han sido eclipsados por esta nueva jet set.

El mundo es móvil y si la pubertad se narra en los mensajes de WhatsApp, la nueva élite del espectáculo se retrata en Instagram para conectar, con más o menos acierto, con sus clubes de fans.

No en vano, una vez que Facebook abrió las puertas de su filial a las celebrities y sus postureos, logró que Instagram se pareciera más a la revista 'SuperPop' que a 'Matador'.

Como la vida misma.