Es un tema muy serio, que va más allá de la risa que nos puede provocar que alguien se haga daño de verdad o, aún peor, que reciba instrucciones para lesionarse y hasta para suicidarse. La única pega es que haya sido tras la muerte de un joven británico hace unas semanas que se quitó la vida tras ver contenidos de este último tipo.

Cuando ocurre una desgracia de este tipo siempre se llega tarde, pero al menos se llega. Instagram ha hecho un comunicado oficial indicando que va a reforzar los sistemas de control que ejerce sobre los contenidos que se publican en su red social y que ya, por ejemplo, controlan la desnudez, aumentando también la vigilancia y censura, no sólo en imágenes o vídeos, sobre también sobre dibujos, memes o todo tipo de contenidos que pueda estar relacionados con auto-inflingirse daños físicos. Además, como aviso a navegantes e influencers, se ha conocido que las cuentas que compartan este tipo de contenidos serán penalizadas y no aparecerán en las búsquedas en las tendencias, evitando darles visibilidad.

Threads de Instagram | Instagram

En concreto, el comunicado indica en estos términos: "Ya no permitiremos representaciones ficticias de autolesiones o suicidios en Instagram, como dibujos, memes o contenido de películas o cómics que usan imágenes gráficas", "También eliminaremos otras imágenes que pueden no mostrar autolesiones o suicidio, pero que incluyen materiales o métodos asociados".

Una verdad muy incómoda

El mensaje de Instagram continúa indicando que existe una realidad contra la que hay que luchar, y es que algunos jóvenes están siendo influenciados de manera negativa por lo que ven en Internet y como resultado se pueden dar situaciones y casos irreversibles. Al mismo tiempo, muchos también miran y buscan ayuda en Internet para resolver la situación que les está llevando a un camino sin retorno.

En los últimos tres meses, concluyen en la red social que, no olvidemos, forma parte del conglomerado de Facebook donde también se sitúa WhatsApp, las diferentes medidas y políticas de censura de contenidos no apropiados han eliminado más de 834.000 publicaciones potencialmente peligrosas que podrían haberse distribuido entre los usuarios y, en especial, los jóvenes afectándolos de manera negativa.