Cuando alguien lanza un pronóstico siempre quiere que se cumpla por dos motivos. Uno. Porque desea mantener su reputación como gurú o experto. Dos. Porque, si es una empresa, tiene un claro interés comercial.

De ahí, que, si el vaticinio parte de un alto directivo de Facebook, haya que releer el párrafo anterior. No en vano, la red social cree que los viejos números de teléfono desaparecerán durante 2016 -esos nueve dígitos que cada propietario tiene asignado a su móvil-. Así lo afirmó en un post David Marcus, vicepresidente de Productos de Mensajería de Facebook.

Este directivo rememora que los SMS nacieron cuando los móviles eran solo para llamadas telefónicas –carecían de pantalla táctil, tenían tapa y no contaban con conexión a internet-. Además, nos recuerda que ahora nuestra vida es más social –actuamos en redes sociales-.

“Sí, ahora también puedes enviar a través del móvil mensajes de texto, pero también pegatinas, fotos, videos, clips de voz, GIF, tu ubicación, dinero, hacer vídeo llamadas; y todo sin conocer el número de teléfono de alguien”, añade Marcus.

Al margen del vaticinio. Está claro que el smartphone es menos un aparato para realizar llamadas y más un dispositivo para tener conexión –a internet, a redes sociales, a apps de mensajería; es decir, lo usamos menos para buscar a personas y más para encontrar contenido.

Cada vez menos, marcamos los nueve dígitos del teléfono de alguien en nuestro móvil. De hecho, ese nombre y apellidos es el que ya oculta esos nueve dígitos en tu agenda. Cuando es un familiar, amigo o contacto solo buscamos su nombre, apellido o alias y pulsamos el icono de llamada.

A menudo, ni siquiera. Le enviamos un mensaje de texto o de voz por WhatsApp. Ya no es importante charlar, sino compartir: mensajes, emoticonos, fotos, selfies, audios, vídeos...

Con los desconocidos, lo más usual es buscarlos en internet o en las redes sociales para intentar que nos sigan y conversar con ellos.

En el caso de las empresas, la pérdida del número de teléfono sería más problemático –sí, es usual, pero minoritario, contactar vía Facebook o Twitter-, pero las reclamaciones, pedidos, averías, etcétera, a veces, pasan por los tediosos 902.

Sin embargo, la red social de Mark Zuckerberg ya anunció que pretende ofrecer a las empresas una vía de contacto directo con sus clientes y que sus teleoperadores usen Facebook Messenger -¿adiós, call centers?-.

Incluso WhatsApp, en boca de su fundador, adelantó la misma estrategia, cuando esta semana cambió de modelo de negocio (será gratis).

Por eso, leer en un post de un directivo de Facebook la predicción de que en 2016 desaparecerán los números de teléfono, como nuestro vínculo personal con el aparato -y legal para las operadoras-, suena a vaticinio, pero comercial.

¿O no?