Si los seres humanos pueden reconocer a la gente aún con la cara tapada, ¿por qué no podrían hacerlo los ordenadores? En Facebook hay quien ha reflexionado sobre esto y se ha puesto manos a la obra. A la red social le interesa reconocer a sus usuarios, pues al fin y al cabo esto contribuye a aumentar la interacción entre ellos y a segmentarlos de forma más eficiente para fines publicitarios. No es raro, por tanto, que dedique un buen puñado de recursos al reconocimiento facial.

En este caso ni siquiera se podría llamar así porque no hay cara de por medio. El algoritmo –aún en fase experimental– que presentó Facebook recientemente reconoce a una persona aunque su rostro no se vea en la foto. Se fija en otros detalles, como el pelo, el peinado, la forma del cuerpo, la pose (atentos los amantes del selfie recurrente o los que siempre sacan su perfil bueno, porque Facebook os conocerá aunque no enseñéis ni un centímetro de la mejilla izquierda).

La ropa es otro de los aspectos que tiene en cuenta el algoritmo. El jefe del departamento de inteligencia artificial de Facebook, Yann LeCun, ponía el ejemplo de su jefe, Mark Zuckerberg, que siempre va con una camiseta gris. Esto, aparte de ilustrar la elegancia (ejem) de uno de los hombres más ricos del planeta, indica que el nuevo software lo tiene fácil para reconocer al CEO de Facebook. Zuckerberg solo tiene una camiseta, al parecer, pero no hay que perder de vista que si el algoritmo te ha identificado anteriormente en unas decenas de fotos es muy posible que conozca tu fondo de armario mejor que tú.

El sistema se ha probado con 40.000 fotos públicas extraídas de Flickr. En algunas de ellas se veía la cara y en otras no, y la tasa de acierto fue del 83%. Los resultados se presentaron en la conferencia Computer Vision and Pattern Recognition en la ciudad de Boston, donde convive un hervidero de startups, al calor de universidades como el MIT o Harvard, con compañías de tecnología punta.

La privacidad que nos espera de Facebook
A nadie se le escapa que esto tiene poco de ventajoso para salvaguardar la privacidad online de los usuarios. Ya se formó revuelo cuando Facebook empezó a etiquetar automáticamente a la gente en las fotos de sus amigos y en este caso solo era posible si se veía la cara. Así las cosas, dentro de poco podrá hacerlo aunque el rostro no aparezca.

Desde la compañía aseguran que esta funcionalidad puede ser útil para su aplicación Moments, que organiza tus fotos en álbumes, en función de si pertenecen a las vacaciones de la playa o al cumpleaños de no-sé-quién porque también las clasifica en función de quién aparece.

Asimismo, Facebook ensaya un guiño a los defensores de la privacidad: el algoritmo podría usarse para que una persona se entere de cuándo se sube una foto suya a internet, aunque no aparezca su cara. Lo que la compañía no menciona es que para que esto sea posible la persona primero tendrá que figurar en la base de datos del algoritmo (propiedad de Facebook, por si no ha quedado claro), que además deberá tener acceso a todas las fotos que se suben a internet.

La frase mesiánica que Zuckerberg dijo en 2010, y que le persigue desde entonces aunque la matizara posteriormente, se revela con cada pasito que da Facebook: “la era de la privacidad ha muerto”.