Porque esto empezó siendo cosa de dos o tres webs, pero ahora lo hace todo el mundo: webs puramente virales, tuistars, fanpages de Facebook... incluso los medios de comunicación tiramos (a veces) de este tipo de contenidos que tan sumamente bien funcionan en cuanto a clics.

Pero la viralidad puede tener dos problemas: uno, que estemos apoyando contenidos plagiados o directamente robados; dos, aún peor, que dicho contenido viral en realidad sea una absoluta estafa (“¡Regalamos 500 iPhone que no podemos vender!”) y una forma de conseguir datos personales y privados de los ingenuos usuarios que, no siendo conscientes de lo que entraña, decidan interactuar con una publicación determinada.

Por eso, en la red social en la que la viralidad es el auténtico rey, Facebook, se han puesto manos a la obra para evitar que este tipo de contenidos, aunque funcionen muy bien en cuanto a interacciones, acaben denostando la imagen de la plataforma y provocando el descontento de los usuarios.

Según cuenta la propia red social, en las últimas semanas están aplicando diversos algoritmos para mejorar el análisis de los contenidos virales. Y lo harán pidiendo a los propios usuarios que valoren si el contenido que acaban de ver ha sido positivo o no.

De este modo, si los usuarios valoran positivamente el contenido, este seguirá teniendo una buena posición dentro del 'feed' de publicaciones. Sin embargo, si el post en cuestión contiene malas valoraciones, Facebook las tendrá en cuenta y penalizará el contenido aunque tenga muchos 'likes' y haya sido muy compartido.

Los peligros de la viralidad

Y es que la viralidad no siempre es positiva, por los dos casos que mencionábamos al principio. Porque algunas fanpages pueden ser muy graciosas y muy entretenidas para todos sus lectores, pero cada vez son más los usuarios que se quejan de que este tipo de páginas, con tal de ganar audiencia, cortan y pegan tuits de otra gente, o se bajan vídeos de Youtube y los suben como propios, o cogen contenido de otras webs y los 'fusilan' sin contemplaciones...

En definitiva, una serie de acciones que hacen que muchos usuarios acaben estando descontentos con estos contenidos y no quieran verlos en su 'timeline'.

Pero este no es el peor caso, ni mucho menos. Y es que ya mencionamos una vez por aquí los potenciales bulos y peligros a los que te puedes enfrentar en esta o cualquier otra red social (pero sobre todo en esta).

Y el más típico es el de los aparentes regalos: los “¡Te regalamos tal cosa sólo a cambio de que compartas esta publicación!” o los típicos links 'atrapaclicks' que consiguen que pinches en ellos y lo que hacen después es publicar tu 'like' en tu propio perfil.

No cabe duda de que todas estas acciones acaben trayendo mucha actividad a Facebok, pero también mucha controversia. Parece que en la red social se han propuesto acabar con ello, y habrá que ver si finalmente consiguen su objetivo.