Twitter ha ido adaptándose con el paso de los años a los gustos de los usuarios. Muchos no se podían imaginar que algún día podrían llegar a compartir gifs, vídeos y hasta retransmisiones en directo. O que las fotos no restarían caracteres del mensaje. O que se eliminaría el límite de texto en los mensajes privados.

Por soñar que no quede, pero muchos piensan que sería una buena idea tener una función de editar como la que ofrecen otras redes sociales.

Podría ser que funcionase incluyendo un aviso de 'tuit editado' y que se diera la posibilidad de ver el original en el mismo tuit en dispositivos móviles o en una ventana pop-up en ordenadores. Estas serían las opciones más conservadoras, porque la más radical sería que la edición fuera total y no se diera la posibilidad de ver las versiones anteriores. En este caso habría riesgos de cometer abusos y se perdería la esencia de Twitter -aunque, para ser sinceros, no sería la primera vez que pasaría...-

Motivos a favor

En el ataque en el club de Dallas las autoridades locales difundieron la foto de un “sospechoso” en busca y captura. El mensaje llegó a los 50.000 retuits y, posteriormente, se demostró que la persona era inocente. El tuit tardó demasiado en borrarse y apareció en forma de captura en multitud de perfiles y medios de comunicación. El hombre tuvo que esconderse durante varios días y no paró de recibir amenazas por la información falsa.

La eliminación detiene la propagación, pero el daño está hecho y el mensaje de error que aparece cuando se borra parece que no es suficiente. Las dos opciones son perjudiciales, ya que citarlo con una aclaración, ahora que te puedes retuitear a ti mismo, no cambia el mensaje original en las búsquedas y el timeline. Y borrarlo también cierra la puerta a correciones o disculpas sobre el mismo mensaje.

Un botón de edición sería la solución perfecta para casos como estos

Motivos en contra

Volvemos a lo de antes: perder la esencia, no sólo de la red social, sino de la conversación.

El jefe de producto de Twitter en 2015 abordó esta cuestión en 'Business Insider', de forma bastante convincente. Weil afirmó que la hipotética función que piden muchos usuarios plantea bastantes desafíos, ya que “una edición que cambia el significado del tuit puede crear problemas a los que lo han difundido de antemano”. Imaginad un retuit de algo inocuo e inofensivo que, de repente, se convierte en un mensaje ofensivo.

¿Y tú, estás a favor o en contra?