El precio de las acciones de Toyota se desplomaron el 5 de enero después de que Donald Trump lanzara un mensaje negativo sobre la compañía japonesa en su cuenta de Twitter.

Por el contrario, el anuncio en otro tuit de creación de empleo de Ford en EE UU -pese a ser una decisión no confirmada por la compañía- hizo que se disparase la cotización del fabricante de automóviles en Wall Street.

“A nuestro nuevo presidente realmente le gusta Twitter. Lo usa para expresar opiniones tajantes sobre todo tipo de cosas. A menudo, esas opiniones están dirigidas a las empresas que cotizan en Bolsa”, explica Max Braun, desarrollador de robots en Google X y antes de las Google Glass.

Durante un viaje interoceánico a Europa, Max Braun ideó un bot de Twitter que le permitía determinar el sentimiento positivo o negativo de cada tuit de Trump cuando se trate de una empresa que cotiza en los mercados bursátiles.

El algoritmo, asegura Braun, analiza lo bueno y malo del mensaje, pero también detecta si existe un vínculo entre lo que el actual presidente tuitea y las multinacionales de Wall Street, ya sea la matriz, filiales o empresas vinculadas.

Si Trump hace alusión a la ABC, por ejemplo, el bot ya sabe que es propiedad de Disney, con lo cual activa el aviso de sentimiento de mercado sobre el conglomerado de contenidos de entretenimiento.

@Trump2Cash –como así se llama el bot- funciona, porque, de hecho, cada vez que salta la acción Braun gana dinero, como confirma en una tabla de inversión en su blog.

No en vano, su artífice dice que el fondo de inversión que creó para tal fin de 100.000 dólares ahora tiene una rentabilidad que supera el 59% desde su creación.

“Sin embargo, no apuestes los ahorros de tu vida aquí. Los mercados son impredecibles; Trump es impredecible”, explica.

Braun también confiesa que los beneficios que está obteniendo con la compra venta de acciones a través bot @Trump2Cash lo está donando a organizaciones sin ánimo de lucro, como la Unión Americana de Libertades Civiles, entre otras.