Cada vez queda más clara la importancia que ha tenido el año 2016 en la historia de las elecciones modernas. Las dos votaciones con mayor repercusión internacional de ese año, las elecciones en Estados Unidos y el referéndum del Brexit, no dejan de ser desprestigiadas por acusaciones de manipulación practicadas en el ámbito digital.

El escándalo de Cambridge Analytica ha sido el colofón a una serie de investigaciones que estudian el papel de Facebook, pero también de Google o de Twitter, en el resultado de las elecciones estadounidenses. El Congreso y el Senado de Estados Unidos ha tratado durante los últimos meses de desentrañar la influencia que ha tenido la manipulación digital en el voto.

Pese a todo lo que se ha investigado, siguen saliendo nuevos datos y estimaciones sobre los estragos cometidos por la manipulación en estas plataformas. El National Bureau of Economic Research, una organización privada estadounidense conocida por predecir el comienzo y el final de las recesiones económicas en este país, ha publicado un estudio donde se pone de relieve el papel de los bots de Twitter.

Trump sostiene un memorándum presidencial de seguridad nacional sobre Irán | EFE

Estas cuentas falsas, que actúan automáticamente en función de una programación establecida, habrían tenido un papel decisivo en la victoria de Trump o en el éxito del Brexit, según el National Bureau of Economic Research. La organización cifra en un 3,23% el aumento del voto por Trump que produjeron estos bots de Twitter. En cuanto al Brexit, auparon los votos por la opción ‘salir’ de la Unión Europea en un 1,76%.

Dadas las ajustadas votaciones en ambas elecciones, de ser correcta la estimación del National Bureau of Economic Research, efectivamente los bots de Twitter podrían haber condicionado el resultado final. Para obtener este porcentaje, la organización correlacionó los tuits que identificaron como efectuados por bots, así como la actividad en Twitter a nivel geográfico, con los votos por Trump o a favor del Brexit en cada localización.

Mujer manifestándose contra el Brexit | EFE

La organización señala que los bots tendían normalmente a influenciar más a la gente cuando sus mensajes reafirmaban sus opiniones. Además, también apuntan que la información se expandió rápidamente: en 50 o 70 minutos se difundía en Twitter y era absorbida por los usuarios.

Los investigadores han usado la API de Twitter para reunir los datos que les han servido al estudio. A los bots los identificaban por su abultada cantidad de tuits, la reposición de sus mensajes y la publicación de estos a horas intempestivas, como de madrugada.