Si eres usuario frecuente de Twitter, es probable que de cuando en cuando consultes los trending topics (TT). Si no, es más probable aún que leas en los medios de comunicación que “las redes arden” (nada exagerado, ¿eh?) porque algún famoso ha dicho alguna tontería y se ha convertido en trending topic. Sin embargo, ¿sabes realmente cómo funcionan?

Empecemos por el principio, porque la mayoría de usuarios cometen un error a la hora de pensar en este tipo de tendencias. Casi todos creen que los trending topics son el resultado de analizar de manera simple qué hashtags o palabras son las más tuiteadas en un momento dado. Es decir, que si hay 3.000 personas usando el hashtag #TecnoxploraLoPeta y 50.000 usando #TecnoxploraLoPetaMucho, el segundo hashtag estará por encima del primero en la lista de tendencias. Y esto no tiene por qué ser así.

La importancia de lo nuevo o 'Basta ya de Justin Bieber'

¿Por qué el criterio no se basa en el número absoluto de tuits sobre un asunto, que parece lo más lógico? Bueno, en realidad hubo un brevísimo tiempo en que así fue, pero se acabó el día que los fundadores de Twitter se hartaron de ver que Justin Bieber era trending topic día sí, día también. Digamos que, entonces, los trending topics perdían algo de gracia, de originalidad y, sobre todo, de frescura.

Fue entonces cuando en la red de microblogging decidieron premiar 'lo nuevo': es decir, si una palabra o hashtag que se usa hoy ya fue usado otro día, para aspirar a ser trending topic no solo tiene que estar entre lo más tuiteado, sino que, además, tiene que haberse tuiteado más veces que la vez anterior. Si el número de tuits es más bajo, por tanto, dará igual que sea lo más tuiteado del mundo: no será trending topic.

Polémicas por la (inexistente) manipulación de TT

Sin embargo, el tema de las posibles manipulaciones ha sido muy recurrente en varias ocasiones, sobre todo cuando algunos usuarios han asegurado que Twitter estaba manipulando los TT para favorecer unas tendencias y perjudicar otras. Así se entiende que el día de la Diada hubiese usuarios que criticasen que #SomEspanya fuese tendencia y #ViaCatalana no (pese a tener más tuits esta segunda), o que el hashtag de una manifestación no apareciese entre estas tendencias, o que Wikileaks dejase de serlo a los pocos días de empezar a filtrar información.

Twitter censura #ViaCatalana

En realidad, la explicación era bastante sencilla: tanto #ViaCatalana como #Wikileaks o algunos eslóganes de ciertas manifestaciones ya habían sido difundidos con el mismo nombre en otras ocasiones, con lo que, si ese segundo día no superaban el número de publicaciones del primer día, no podían ser trending topic.

¿Se puede manipular un trending topic?

No obstante, hagámonos la pregunta que todo el mundo se ha hecho alguna vez: ¿se puede manipular un trending topic para alzar un contenido y ocultar otro? La respuesta es que sí, aunque de una manera distinta a la que quizá estás pensando. Normalmente muchos usuarios creen que es el propio Twitter el que sube o baja tendencias a petición de según qué poderes fácticos, algo que, por el momento, nunca se ha demostrado.

Sin embargo, sí que hay formas de manipular un trending topic. La primera forma -y más conocida- no es una manipulación en sí, sino que se basa en las tendencias patrocinadas, que cualquier empresa puede comprar si está dispuesta a gastarse cerca de 80.000 dólares al día. Sin embargo, hay otras maneras menos conocidas para manipular las tendencias.

Usuarios fantasma para subir o hundir TT

La mayoría de las malas prácticas proceden de algunas agencias de comunicación o social media con una interminable lista de usuarios falsos. Son muchas las agencias que cuentan en su haber con decenas de miles de cuentas de usuarios inactivos, y claro, ¿qué pasa si un día deciden que todos esos usuarios van a tuitear algo que contenga el hashtag #JuanLoPeta o si deciden retuitear un tuit en el que @JuanLoPeta dice “Ahora mismo lo estoy petando”? Pues que cae un trending topic al canto.

Al poder hacerse una operación, evidentemente, también puede hacerse justo la inversa. Imagínate que un día elevas una queja sobre una marca, consigues algunos retuits y la crítica empieza a elevarse. La empresa en cuestión podría echarse a temblar ante la amenaza de que una crítica tuya se convierta en trending topic, ¿no? Pues no tiene por qué. En realidad, bastante con mandar a su ejército de cuentas falsas para que todos esos usuarios te reporten a Twitter como usuario inactivo, molesto o spammer. Si lo hacen bien, es probable que tu cuenta sea eliminada (al menos temporalmente) en pocas horas... o incluso minutos.

Al final, Twitter no es más que un pequeño escenario de la vida misma. Y si la vida misma es manipulable, Twitter y sus trending topics también lo son.