Empecemos por el principio: ¿qué es la apertura de una cámara? Es la relación entre el diámetro total del objetivo y la apertura máxima de su diafragma, expresada en un número f. Así, una apertura f/1.2 es una apertura muy grande, mientras que una f/16 es muy pequeña.

A mayor sea la apertura, más luz dejará pasar, y por lo tanto más luminosas podrán salir las fotografías (si bien no es lo único que influye), y mejor se podrá conseguir el efecto desenfoque gracias a la profundidad de campo.

Aperturas posibles

Una apertura muy grande pone el foco en un objeto concreto, y lo que se vaya alejando de él estará cada vez más desenfocado. Una apertura pequeña enfocará toda la imagen por igual.

Además, con aperturas muy grandes el fondo quedará extremadamente desenfocado, no simplemente carente de nitidez. Con este ejemplo se puede entender bien:

Números f

 

En el caso de los smartphones, la apertura no es variable, sino fija. Y en el caso del Galaxy S7 y S7 Edge, es de tan solo f/1.7. Como decíamos, aún mayor que en los S6, donde era de f/1.9. Así se puede explicar en parte la gran calidad fotográfica que promete el terminal y que pudimos probar por encima durante el MWC 2016.

Este valor, f/1.7, es además el que ahora mismo tiene el récord como la mayor apertura vista en un smartphone, y le vale para obtener un 25% más de brillo.

De todas formas, no es tan perceptible como el principal punto fuerte que otorga esta apertura a la cámara del S7: fotografías con una profundidad de campo excelente, que por momentos harán pensar que fueron hechas con una cámara DSLR.