Llevábamos meses conociendo imágenes con prototipos muy sorprendentes acerca del móvil plegable que estaba preparando Motorola. El razr original fue uno de esos móviles tipo “concha” que revolucionó el mercado ahora hace 15 años. Y sobre su misma esencia, Motorola ha fabricado el que sin duda podría convertirse en el primer móvil de pantalla flexible no solo atractivo sino también práctico para muchos usuarios. Porque en lugar de perderse en formatos imposibles, posibilita doblar el teléfono y guardarlo en el bolsillo con la mita de su tamaño. Y al desplegarlo sentimos las mismas sensaciones de un teléfono normal. Sin duda uno de esos móviles que podría cambiar las reglas del juego en un segmento tan poco explorado aún como el de los móviles con pantalla plegable.

Características del nuevo Motorola razr

Sin duda estamos ante un móvil donde su pantalla plegable es la mayor protagonista, de eso no cabe duda, y por tanto es difícil entrar en características sin fijarse en ella. Esta pantalla del Motorola razr a diferencia del Samsung Galaxy Fold, se pliega por la mitad horizontalmente, en lugar de verticalmente como en el móvil de Samsung. Por tanto imita el mecanismo de “concha” del razr original, con la gran diferencia de que ahora al desplegarlo todo es una pantalla táctil. Son muchos los que se preguntan si el sistema de bisagras y la parte donde se encuentra doblada la pantalla serán lo suficientemente robustas para utilizarlas a diario, y como es lógico Motorola asegura que está más que probado este sistema, aunque como es lógico, hasta que no llegue a manos de sus propietarios será difícil hacerse a una idea.

Esta pantalla desplegada tiene un tamaño de 6,2 pulgadas, por lo que en las manos seguimos sintiendo el tamaño de un teléfono tradicional. La resolución es HD, de 2142x876 pixeles y tiene una relación de aspecto de 21:9. Cuando está plegado, como en el razr original, podemos acceder a una pequeña pantalla de 2,7 pulgadas, con resolución de 600x800 píxeles que también es táctil. Con ella podemos hacernos selfies, acceder a notificaciones, ajustes rápidos y todo lo que podemos esperar ver en la pantalla del móvil cuando no lo estamos usando. No es un móvil ultra potente de gama alta, sino que en este aspecto su rendimiento es más de gama media Premium, ya que cuenta con el procesador Snadpragon 710. Es un móvil donde el protagonismo de la pantalla ha dado paso a una ficha técnica equilibrada.

La memoria RAM es de 6GB, mientras que el almacenamiento interno es de 128GB. La cámara tampoco destaca, sino que se trata de un solo sensor de 16 megapíxeles, lejos de las cámaras con cuatro o cinco sensores que hemos conocido últimamente. La cámara frontal es de 5 megapíxeles. La conectividad ofrece eSIM, 4G LTE, USB-C, Bluetooth 5.0, WiFi de doble banda 802.11 a/b/g/n/ac. La batería es más pequeña de lo habitual, siendo de 2510mAh y compatible con carga rápida TurboPower. Llega con Android 9 Pie como sistema operativo. Sus dimensiones desplegado son de 72 x 172 x 6,9 mm y plegado de 72 x 94 x 14 mm. En un poco más pesado de lo habitual, con un total de 205 gramos. Por cierto, cuenta con un lector de huellas en esa especie de barbilla inferior, que es un claro guiño al razr original, y donde también se alojan las antenas del teléfono. Por último su precio, bastante inferior al del Samsung Galaxy Fold y Huawei Mate X, ya que es de 1.499 dólares, se pone a la venta en enero de 2020.