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UNA APUESTA GANADORA

Moto E: la gama baja se pone seria

Motorola presentó la semana pasada su Moto E, un teléfono económico que quiere que su precio no sea una excusa para hacer las cosas mal, sino un motivo más para hacerlas bien.

Moto E de Motorola

Motorola Moto E de Motorola

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Guillermo del Palacio | @13370N3 | Madrid
| 20.05.2014 08:28

Hasta hace algo más de un año pasarse a la telefonía inteligente sin morir en el intento suponía un desembolso importante. Quien no tiraba de cartera se veía obligado a tirar de paciencia con dispositivos de gama baja que proporcionaban una experiencia nefasta. Tal vez lo de 'morir' sea una exageración, pero hay terminales que dan ganas de matar. Entonces llegó el Lumia 520 y lo cambió todo.

El problema es que el teléfono de Nokia utilizaba Windows Phone. Esto le vino fenomenal a Microsoft, que encontró un nicho de mercado en el que tenía hueco y, sobre todo, mucho que ofrecer. Cuando tus rivales no cuidan su producto, no es muy difícil imponerte a ellos. Pero ahora uno de sus rivales, Motorola, se ha puesto las pilas. Y ha elegido las mismas que usa Iron Man.

Moto E es el mejor Android de gama baja. Punto. La fórmula secreta es de lo más sencilla: hacer las cosas bien y, de paso, no hacer las cosas mal. Para ello han tenido muy en cuenta cuál es su público, qué deben ofrecerle y por cuánto deben ofrecérselo (119 euros). El precio del Moto E es lo suficientemente bajo como para que plantearse el paso al Moto G (195 euros) suponga pagar casi el doble.

Lo último de Motorola no es un teléfono que llame la atención, aunque el diseño está cuidado (muy parecido al del Moto G) y la parte trasera tiene una goma bastante más elegante que los plásticos comunes en sus rivales. Además, hay varias carcasas disponibles, así que da ciertas opciones de personalización.

La pantalla de 4,3 pulgadas es otro de sus puntos a favor. La resolución es la que es (960 x 540 o 256 píxeles por pulgada), pero el tamaño es bastante superior a lo común en la gama baja (y a cualquier iPhone, de hecho). De nuevo, Motorola utilizó la técnica de corregir los errores cometidos por otros. Tropezar con la misma piedra es estúpido, pero tropezar con las piedras de otros no tiene sentido.

Su rendimiento también está por encima de la media; puede con las aplicaciones que tiene que poder y hasta consigue algún tanto con otras que directamente están en otra liga. Esto lo consigue gracias a su procesador de dos núcleos a 1,2 GHz y a contar con 1 GB de RAM.

Por otro lado, no tener una capa inútil por encima de Android, como la que incluyen casi todos los fabricantes, añade fluidez y nos libra de funciones sin sentido que no hacen más que ocupar espacio y recursos, como esos amigos pesados cuyas publicaciones no dejan de aparecer en tu Facebook. Eso sí, en este sentido hay que tener en cuenta que no es un teléfono para bajar desde un HTC One M8 o un Galaxy S5, sino para subir desde algo con botones o pantalla resistiva.

Lo que no resulta suficiente en ningún caso son sus 4 GB de almacenamiento (de los que, por si fuera poco, tan solo hay 2 disponibles de fábrica). La tarjeta microSD (no incluida) es prácticamente obligatoria.

Por desgracia, la cámara no será la culpable de agotar el espacio. Sus 5 megapíxeles no consiguen resultados muy sorprendentes, pero dan la talla... hasta que cae el sol. De noche los gatos son pardos (y estrellas de YouTube), las calles de Gotham, peligrosas y la cámara del Moto E, inútil. Lo curioso es que todo esto se soluciona de la misma forma: luz. Ni siquiera pedimos un flash con la potencia suficiente como para llamar a Batman, sino simplemente para fotografiar algo más que sombras.

En cualquier caso, son dos problemas menores y uno de ellos se soluciona por 10 euros. Pocos teléfonos en el rango de precios del Moto E pueden presumir de ello (o de cualquier cosa), así que podría convertirse en el móvil a batir en su segmento (con permiso de la gama Lumia).

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